понедельник, 14 января 2019 г.

Capítulo 6. Relaciones extrañas. La teleportación. Parte II.

         El noviembre adquiría sus derechos cada vez más. Como de costumbre, había nieve en el suelo alrededor de Moscú, incluso los primeros días. Albert lo veía, cuando tenía que “subir” allá por alguna razón. No obstante, aquí la quietud tenía lugar y también la escarcha hasta diez-quince grados bajo cero. Paul hablada que no es toda la posibilidad de región, porque el frío igual puede estar ahora en Moscú, pero aquí a veces puede ser mucho más frío.
         Estuvo nublando, la nieve empezó a estar cayendo, pero esto no hizo menos frío. El viento frío penetraba en todas las grietas, como en el febrero en Moscú y cuando estuvo tranquilo, el termómetro marcó más bajo.
         -Ahora sería mejor esquiar, - Nadia dijo una vez, tomando de té. - El frío de Moscú es casi igual.
         -No lo dirías si fuera cincuenta grados negativa.
         -Una vez estuvo cincuenta y cuatro grados bajo cero en Naro-Fominsk.
         -Allá eso puede ocurrir una vez durante cien años, aquí más frecuentemente.
         -También me gustaría esquiar, pero tengo miedo de que los esquís no pudieran ser tomados conmigo, - Albert se juntó finalmente a la conversación.
         -Las cosas largas pueden ser tomado si te aferraras a ellas, las sosteniendo a lo largo del cuerpo, - el viejo explicó.
         -Entonces ¿por qué no lo hablabas?
         -Nadie de vosotros hablaba de esquí. Por lo tanto, creía que esta diversión no tuviera nada que ver con vosotros.
         -No. Así no. Alik y yo, nos gusta esquiar y creo que debemos comprar los esquís para Olesya.
         -Lo sé, pero sería mejor tomar los nuestros de la casa, porque estamos acostumbrados a ellos.
         -¡Con cuidado! Allá puede haber algunas trampas. Ellos tenían suficiente el tiempo para hacer daño. Si algo saliera mal, - inmediatamente ve detrás, - el viejo Paul previno. 
          Albert se olvidó y empezó a teletransportarse lentamente en la presencia de Nadia al apartamento en Perlovka. Un espectáculo horrible apareció delante de ella. Viendo la viscera del marido, como si él fuera cortado en dos, ella gritó fuertemente. Sin embargo, Albert sólo se asomó allá e inmediatamente se hizo atrás de esta ventanilla del universo, es decir, de esta superficie plana invisible que es escondida en todas partes.
          -¡Nadia, no tengas miedo! - él la consolaba, pero estaba tosiendo fuertemente a la vez. Es un fenómeno óptico. Cuando penetremos a través de otra dimensión, se hace visible no sólo lo que tenemos afuera, sino también lo que está dentro de nosotros. Cuando lo hice rápidamente, no lograbas notar nada, pero ahora acabo de asomarse allá y de hacer correctamente, - él decía, tosiendo todo el tiempo. El apartamento es atestado por el gas lacrimógeno. Ahora voy a ir allá para romper las ventanas en mi propio apartamento. Es la cosa tontería, creo sin saber capturarme, ellos prueban todo.
          -Sólo espérame un poco, es muy importante, el viejo dijo y rápidamente regresó con “Walther” de su sucesor, entregándolo a él y diciendo:
          -Ten más cuidado, aunque estoy seguro de que sus trampas no son mortales. ¿Qué es el olor de este gas?
          -Es semejante al gas en las gas-pimientas.
          -Aunque ellos trabajan en FSB, pero son tontos a pesar de eso. Puede ser, es posible los comprendo. Ellos te perdieron y si alguien que se ahogara aferrándose hasta de una paja, no lo sería correctamente considerarlo cómo una tontería.
          -Oh, ¡cómo tengo miedo para él! - Nadia exclamó.
          -Sin embargo, no tenga miedo, - y añadió volviéndose a Albert:
          -Y tú debes cuidarte más. ¿Vés qué belleza se preocupa por ti? Ella no es la única que te necesita a ti. Tendré que salvar a toda vuestra compañía, pero siendo solo, puedo no tener las fuerzas suficientes para cumplir todos los asuntos.
          -No os preocupéis. De hecho, todo depende de mí, por lo tanto, seré con cuidado. Sin embargo, esta vez, entraré allá desde la calle, voy a vestirme, porque allá también el invierno y frío.
         Después de vestirse con la chaqueta y poner las armas a bolsillos, es decir, la pistola “Walther”, las gas-pimientas y el hacha en el seno, él despareció y apareció en la región de Moscú, delante de su casa. Encontró piedras y empezó a echarlos, rompiendo las ventanas en el apartamento y después de romper todos, subió las escaleras y abrió totalmente la puerta. Un olor acre vino desde el apartamento, picaba los ojos. Sin encontrar nada para fijar la puerta, él puso el hacha debajo de ello. Pronto la corriente de aire debía cumplir su trabajo. Albert regresó a su asilo de Siberia. Los todos sintieron aliviada.
         -¿Y cómo allá?
         -De hecho, es semejante al gas CS. Después de ventilar, traeré los esquís. Compraré los para Olesya. Conozco una buena tienda afuera de San Petersburgo sin desorden ni colas bestiales, incluso hay una pequeña variedad de bienes.
         Cuando Albert regresó al apartamento ventilado, palabrotas oídas desde las escaleras lo hizo prestar atención.
         -Un loco vive allí. Él hace algunos experimentos, bombea gas de tal manera que tenemos que abrir las ventanas en el invierno. Ahora está rompiendo las ventanas. Menos mal que en su propio apartamento.
         -¡En la época del poder soviético, le mostrarían a él, de qué se trata! Es ahora que ellos se hicieron un lodazal. ¡Debido a Eltsin, maldito, con su democracia!
         A escuchar era divertido, pero no era interesante. Albert traía por turnos los esquís de Nadia y sus propios. Para los esquís de Olesya, Albert “voló” a San Petersburgo y regresó con la compra. Bien podía tomar los esquís consigo si se aferrara a ellos, los sosteniendo a lo largo del eje central de sí mismo, verticalmente. Albert recordó con pesar que él podía de la misma manera tomar el rifle que había confiscado del francotirador enemigo en el techo en el momento del golpe de estado.
         Por supuesto, Olesya no estaba en la casa. Podía explicarlo que antes de eso, ella tenía que estar en la casa sin salir. Desde el momento de aparecer de los “inquilinos”, la permanencia de ella en la casa de Paul ya no podía provocar las sospechas. Antes, ella bien entendía que debe esconderse para su propio bueno, ahora tenía la libertad completa de moverse y disfrutaba por ello. Pronto ella vino del frío, estando sonrojada y siendo contenta.
         -Ellos los ambos están fatigados, vamos a dejarlos permanecer en la casa, e iremos para poner la pista de esquí. Tengo los esquís de caza en el cobertizo, voy a traerlos.
          Después de decirlo, Paul salió y regresó con los esquís. A Nadezhda no gustaría ir al bosque con Paul. Aunque ella no esperaba ninguna sorpresa de Paul, bien sabiendo que Paul gastó toda su energía para Olesya cada noche. Sin embargo, ella no podía garantizar por esos que iban a dejarse, pero acaba de avergonzarse de rechazar sin decir la razón. Y en especial, expresar las sospechas entre amigos que se comportaban amablemente. Ella dijo sólo:    
          -Pronto va a comenzar a oscurecer. No caminemos largo. Deja Albert sí mismo pondría la pista por distancia más larga en la vez siguiente. Es joven, fuerte.
          -No voy a caminar largo. Dos kilómetros ida y dos vuelta. En una hora estaremos en la casa.
          Pronto ellos salieron. Al principio, Olesya tomó el primer libro que cayó a las manos y fingió como si lo leyera. No obstante, pronto ella puso el libro atrás diciendo:
          -No sé la razón, Alik, sin embargo, no me gustaría leer en este momento. ¿Tú te ofendes que apago de llamarte Alik en vez de Albert?
          -No veo gran diferencia. Son prejuicios, pero somos amigos.
          -Voy a estar franca contigo, como un amigo. ¿Puedes oír, como retozamos en la cama con Paul cada noche? Sé que oyes. Él me gusta, pero eso no es suficiente para mí. Sin embargo, no quiero forzarlo, porque tengo miedo por la salud de él. Si él muriera, entonces yo también moriría.
          Albert bien sabía de la inclinación de las chicas jóvenes de hablar tonterías de su propia muerte para que llamaran la atención a sí mismas. También sabía cómo esta conversación terminará y esto aceleró la excitación. En este momento, Olesya estaba ocupando todo el mundo interior de él. En este momento todos sus sueños y pensamientos fueron centrados sólo en ella, pero él le intentaba no mostrarlo a ella.
          -Una vez, he escuchado, como hablabas con Paul sobre la libertad de moral. Aquí voy a verificar, si fueras libre de hecho o sólo en palabras.
          Después de decirlo, ella empezó a liberarse gradualmente de toda la ropa. Albert estaba mirando a ella, sin estar tímido, ni apartaba los ojos.
          -Así que, ¿soy hermosa? - ella preguntó después de quitar un bañador verde y ajustado.
          ¿Es que dudas de esto?
          -Un momento, - ella puso el bañador de nuevo. - ¿Me queda ello bien?
          -En tu edad, toda la ropa te queda bien.
         El bañador fue quitado de nuevo y dejado de lado.
         -¡Inventé! Pareciendo de tal manera delante de tí, voy a te estar mirando en los ojos. ¿Crees que soy capaz de hacerlo?
        -Mira.
         Ella ojeó a él, de manera de una boa. Sería ridículo, pero la risa no era la cosa principal en este momento. Él empezó a mirar a ella entre las cejas.
         -Mirando mis ojos, dime, si me amas.
         -Amo todas vosotras, porque cada chica expresa sin repetir, la belleza del universo, la gloria de toda la creación y la gloria de Creador.
         -Ahora voy a hacerlo desde distancia más corta, - diciéndolo, ella se acercó más hacia él, alcanzándolo y se sentó en el regazo de él, justo sobre el pantalón. La figura de ella era semejante a ésta de Sveta, sólo los pechos eran más pequeñas, si no, en la oscuridad él podría confundir a ellos. Sin embargo, a la luz, las caras y colores de pelo eran muy diferentes. Olesya era rubia con los labios carnosos y azul-grises ojos, grandes y expresivos.
         -¿Sabes que me has excitado fuertemente? Estoy sintiéndolo.
         -¿Lo haces con todos los hombres?
          -No. Sólo en presencia aquellos que son libres de los prejuicios. El resto no es digno de contemplar mis encantos. Deja recibirlos a ellos lo que concuerda con su propia ideología. Si ellos  afirman como, si el sexo no fuera, deja les a permanecer sin ello. Puede ser, ellos creen que soy una puritana. No me importa a ellos ni lo que ellos piensan. Sin embargo, ¿por qué estás confundido? ¿Tiene yo que violarte o te darás de buen grado? ¿Quién es macho de nosotros ambos, tú o yo?
          -Yo creía como si tú quisieras sólo hablar. Si no es así, ¡entonces mira! 
          -Miro.
          Rápidamente, Albert se quitó toda la ropa, un minuto todavía no pasó. Examinándolo, ella exclamó:
          -¡Es grandioso!
          -¿Consideras tú así? Entonces acércate.
          -Avena no viene hacia caballo.
          Albert sólo se movió un poco hacia ella y ella empezó a correr de él a través de toda la casa, riendo fuerte y alegremente.
          -¿Qué será si viejo Paul regresa más temprano?
          -No te hará nada.
          -No obstante, ¿qué hará él a ti?
          -Lo verás.
          -¿Tienes miedo?
          -Tengo miedo y no lo tengo a la vez.
         Finalmente, él la atrapó y abrazó. Ellos se besaron con avidez y pasión. Él estaba agarrándola muy fuerte y “oh oh” pronto sonó, lo que fue oído antes cada noche. Siendo ligera, ella estaba dándose a él, justo pendiendo en alto. Las manos fuertes estaban sosteniéndola de una manera semejante a una anaconda. También “oh oh” final sonó pronto.
         Los ambos, estando ya agotados, se sentaron a la cama a donde Olesya previsora puso a tiempo una sábana doblada en cuatro. Durante a cerca de cinco minutos, ellos estaban sentados relajándose. Olesya estaba primera que interrumpió el silencio:
         -Vosotros también me gustáis, cada de su propia manera, pero el viejo me gusta más bien. Estoy de acuerdo que cada uno de vosotros expresa la belleza del universo y la gloria de Creador de su propia manera, pero no está sólo lo que las personas observadas tienen la belleza diferente, sino tampoco aquellos que contemplan, ellos tienen los ojos diferentes. Cada uno ve sólo una parte estrecha del espectro. Además de Dios, no hay ningún contemplador que fuera capaz de ver todo el espectro completamente. Tus ojos no ven la belleza de gente vieja, especialmente a aquellos que son bien conservados, tampoco ven una cosa más. No obstante, mis ojos no ven lo que tú ves. Nuestros “espectros”, cruzándose de lados diferentes, forman una franja estrecha y en esta franja podemos encontrar algo compartido, pero fuera de la franja lo que es comprensible para uno, ello no es comprensible para otro. Creo que eres hermoso, pero los ojos casi no te ven. Ellos te verán en todo tu esplendor sólo cuando tú te pondrás cano y te cubrirás de arrugas. Así que, esos que prefieren tener el único partner, no son siempre monógamos de hecho.
          -Veo que eres una chica lista. Aunque esta teoria no es la tuya, yo sé el origen de ello, es una lección que has aprendido y tú lo acabas de aprobarla y mereces recibir justo el cinco (la mejor evaluación).
          -¡Pero yo le pondría a ella la unidad (la peor evaluación) por comportamiento de ella! - la voz enojada de esposa sonó. - ¿Qué pasaría si voy a tirarte del pelo ahora?
          -Nadia, deja lo para mí, - Paul que la acompañaba, intervino. - Voy a castigarla severamente. Estás enojada, teniendo el deseo de doler a ella, pero pronto incluso compadecerás de ella e intentarás me parar. No eres única, sino yo soy también que tuvo pérdida, debido a lo que llamas como engaño. ¡Hey, belleza! No te escondas allá. No, déjate desnuda como estabas y ven aquí para retribución. ¡No te cubras con las manos!
          Olesya tembló y enrojeció, bajando la cabeza. Siendo desnuda, vino para observación de todos, sin levantar los ojos. En este momento Albert ya casi se ha vestido y no le impedía nadie.
          -¿Tú te confiesas culpable?
          -Sí.
          -¿Sabes lo que mereces por eso?
          -Sí.
          -Trae todo habitualmente debe traer en los casos semejantes.
          Toda desnuda, Olesya salió a la veranda pequeña y fría. En primera vez, ella trajo una banca larga. Durante la escala segunda, el sonido de agua vaciada fue oído, después de eso Olesya trajo una pequeña tina, cubierta por la madera contrachapada. Nadya ya estaba adivinando que va a pasar ahora. Olesya salió una vez más y trajo de donde unos trozos de cuerda, un poco más gruesas que esos, para colgar la ropa. La cabeza de ella todavía estaba bajada, el rojo no despareció de la cara, pero Albert, siendo informado, mirando con atención, notó que ella está escondiendo la sonrisa astuta y beatífica. El viejo quitó la madera contrachapada, pero Nadia no estaba sorprendida, porque vio en la tina lo que esperaba ver: las varas de abedul, bien mojadas. Obedeciendo, Olesya se acostó sobre la banca permitió atar a sí misma. Era visto que las manos estaban temblando.
          -Lo has ganado, belleza, - el viejo pronunció. - Vamos a comenzar, Nadia. Dale bien veinte veces a ella y el resto ella recibirá de mí.
          Nadia tomó una vara larga y sin reflexionar azotó a la chica rival, atrapada en el acto de pecado. Olesya cerró los labios y se estremeció, pero estaba callando.
          -Yo acaba de empezar. Pronto cantarás, te ayudaré, - la esposa ofendida de Albert dijo entre dientes. E inmediatamente la vara flexible silbó en el aire tres veces más. Finalmente, después del cuarto golpe el largo “oh oh”, lo mismo cómo durante las alegrías de amor, interrumpió el silencio. Olesya daba vueltas con la cabeza a la izquierda y derecha, era posible, el cuerpo estaba buscando la salida de esta trampa incomprensible y dolorosa sin darse cuenta de lo que ocurría. Encontrando el contacto visual con el vistazo enojado que la quemaba, es decir, con este vistazo de la mujer rival, ella empujó la cara contra la banca de madera de nuevo.
         -¿Y qué? ¿Suena difícil? Vos a ser como una cebra, rayada. Ten más aún, - después de estas palabras, la vara estaba silbando entre el silencio complete, marcando sus visitas por las ronchas claras, de espalda en el nivel de cintura hasta las piernas largas en el nivel de rodillas. El largo “oh oh” repetía ahora después de cada golpe y cuando inspiraba, un nuevo sonido que era semejante a grito, fue agregado. El cuerpo hermoso de Olesya que fue enredado con cuerdas, estando se estremecía cada vez más, pero en vano. Ella estaba atada concienzudamente. El viejo hizo una señal por la mano para parar después del golpe vigésimo.
         -Estos eran sólo los acordes de introducción, mi belleza. Ahora yo mismo voy a tratarte.
         Olesya suspiró profundamente y miró con amor al verdugo nuevo.
         -Sé que eres bonita. Sin embargo, debería azotar tal chica más frecuentemente, para que se hiciera más bonita.
         El viejo levantó la mano, Olesya empujó la cara contra la banca de nuevo y se encogió de todo el cuerpo. Ella sabía que ahora el maestro ha tomado las varas en las manos. Él la azotó unas veces y ahora el gemido del dolor sonaban en vez de erótico “oh oh”, aunque los golpes no eran más fuertes.
         -Mira, Nadia. Tú te enojabas, levantabas la mano arriba, pero sólo deberías saber unos simples secretos. Tu vara caía de plano sobre el cuerpo, pero yo sostengo la vara de tal manera que la punta de ello como si volviera la esquina. Estoy de pie en este lado. Ve al otro lado y míralo.
         Nadezhda fue del otro lado y vio inmediatamente la diferencia. Las ronchas que ella hizo, eran regularmente rojas del principio al fin, pero ésas que fueron hechas por el viejo, no eran tan largas, incluso un poco más pálidas del principio, pero hasta el fin, ellas eran cada vez más gruesas, se hacían más rojas se terminaban como un punto rojo-brillante, casi de sangre. A pesar del diálogo que interrumpió el castigo, Olesya se retorcía, gemía un poco y apretaba los dientes.
         -Cesa fingir una actriz antes de que sucedan. Ahora, ¡vamos a divertir juntos tan genial! - diciéndolo, el viejo la azotó cinco veces diligentemente y frecuentemente, casi sobre el mismo lugar de nalgas. Olesya aulló. Después de esperar un poco, dirigió a otro lugar y pronto cinco ronchas que casi se unieran juntos, sangrando un poco en los fines, se marcaron allá. Después de dos veces de tal cincos, Olesya gritaba cómo una alumna de escuela que tiene once años. El viejo la azotaba, cambiando frecuentemente las varas, sin prestar atención a los gritos de ella. Luego se paró de repente.
         -Así que, recibiste veinte de Nadia, cuarenta de mí. Descansa un poco y yo te daré la porción segunda, cuarenta más.
         Inmediatamente, Olesya cesó de gritar, sin embargo la parte de banca que dejaba contra su cara, ya estaba mojada de las lágrimas.
         -Escucha, diablo viejo. Puede ser, ¡cesarás atormentar a la moza! - Nadia indignó.
         -No te interfieras. Tal amor cruel es entre ellos, - Albert intervino.
         -¡Debes estar bromeando! ¡Amor!
         -¡El amor tiene razón siempre! ¡El amor es hermoso siempre! Simplemente nuestros ojos no son perfectos suficientemente para ver este aspecto del amor.
         -¿Acaso es amor?
         -Sí. Hasta que un individuo no empieza a arruinar a sí mismo ni a otro, es amor. ¿Has leído sobre Eloiza y Abelar?
         -No.
          -Es el hecho histórico, - el viejo juntó a la conversación. - Siglo undécimo. 
          -Interesante, debo conocerlo a veces. Vive y aprende.
          -Vamos a la habitación, para estar sentado un poco.
          Todos fueron a la habitación y se sentaron en sillas. Olesya estaba acostada en la banca sin hablar. En diez minutos, de nuevo los todos vinieron a ella.
          -¿Qué tienes, mi cariña, estás exhausta?
          La víctima dijo lo que los visitas no esperaban oír:
          -¿Sabes que merezco estar azotada a menudo?
          -Entonces vamos a continuarlo.
          De nuevo las varas flexibles cantaron, clavándose animadamente al cuerpo joven y elástico de Olesya. Y de nuevo el aullido de chica estaba sonando dentro de las paredes de casa vieja de madera. Cuando eso terminó, el viejo la desató rápidamente y Olesya de nuevo se comportó de la manera inesperada. Ella se puso de pie inmediatamente y abrazó, cayendo sobre el cuello de su atormentador, diciendo:
          -¡Gracias por la enseñanza, mi mago, mi querido! ¡Cómo te amo, te amo! 
          Ellos besaban con pasión, como las amantes. Él estaba vestido y ella, desnuda y azotada, estaba lista para estar colgándose sobre él. De hecho, ellos eran amantes.
          -¿Recuerdas, Olesya, mi cariña? - Paul volvió a ella, - mañana cumpliré noventa y cinco años.
          -¡Oh, olvidé! No sé, cual regalo debo darte.
          -¡Mi mejor regala es misma ti, - el viejo no dijo, sino cantó esta línea de canción desde una película de animación conocida, imitando al actor.
          -No podemos dejarlo sin atención, - dijo Nadia que estaba lista para luchar contra el cumpleañero hace un cuarto de hora.
          -Yo tengo el dinero. Puedo dar a sí mismo lo que sea.
          -El dinero no es principal. Debemos presentar a ti algo, al menos simbólicamente. Ahora voy a volar a Moscú, aquí y allá, - Albert anunció.
          Sin avergonzar en absoluto, Olesya desnuda estaba de pie e intentaba mirar detrás de la espalda tan lejos como sea posible, para examinar las ronchas. Finalmente, ella se vistió. Albert ya se vistió para salir y, saliendo a través de la puerta, para que Olesya no viera la teleportación, despareció. En media hora, él regreso con el bolso lleno y entregó al viejo a las manos, pronunciando las palabras de felicidades, el videocasete “Historia de O”. Sacó del bolso tres pasteles pequeños, la salchicha, queso, té de Ceilán de primera calidad.
          En media hora más, los todos estaban sentados en la mesa, bebían el té y veían la película. El mundo inventado de Pauline Réage no podríamos considerar como un mundo sin problemas. No obstante, lo comparando con el mundo real, estos problemas eran de juguete y no oscurecían, sino embellecían la trama romántica. El acompañamiento musical como si afirmara que el amor es hermoso, incluso el amor de tal clase que no cada persona podría comprenderlo.
          La película le gustaba al viejo. Observándolo, como él parecía, mirando la película, se hizo claro que Albert dio en el blanco con la regala. Sin embargo, la película gustó más aún a Olesya, también eso fue visto. Ella estaba inmóvil, saliendo completamente a la trama y ya le parecía a ella como si ella misma estuviera azotando con disfrute malévolo a la amiga Yvette, como si ella misma, siendo feliz, viajara en barco con el señor Stefan y ella misma preparara psicológicamente a otra amiga Jacqueline para mandarla a Roissy.
          No había nada que podría sorprender a Albert. Aunque, las inclinaciones sadomasoquistas no eran conocidos a él, él era capaz de comprender “teóricamente” a los protagonistas de película y no sólo los toleraba a ellos, sino incluso los aprobaba y saludaba mentalmente a ellos, ponía a ellos más arriba que el resto de la gente, porque ellos seguían sin hipocresía a su propia naturaleza.
          La música gustaba a Nadezhda. Ella veía la película como un cuento de hadas, sin olvidar que la trama fue inventada y los actores la estaban jugando. Sin embargo, cuando la película se terminó, una idea se ocurrió a ella que los todos que estaban ahora en la misma habitación con ella, no son actores, sino las personas reales de la vida real. No obstante, ¿qué artimañas acaban de hacer ellos? Como si ella viera un sueño extraño sin poder conectar totalmente el contenido. Ellos vivían tranquilamente y de repente resultó hacerse refugiados. Ellos son refugiados, pero viven en la situación económica de tal manera que, aquellos que se dejaron al hogar, si ellos lo supieras, envidiarían. El viejo Paul, tan amigable, tan sabio y es creyente, había pasado a través de tal escuela de la vida, y resulto ser un malhechor que coge y atormenta a una chica que podría ser su bisnieta. No obstante, de repente resultó que la chica ella misma, probablemente, estaría lista para matar a cada uno que osaría atacar a su atormentador y ella misma no puede se imaginar la vida sin él. Ella que es tal simple y amigable, de repente seduce al marido, por cierto con éxito, cuando ella sólo durante la hora se ausentó. Lo que parecía imposible conectar uno con otro, de repente resultó estar juntos. Parece, lo que no debe ocurrir, sino ocurre contra las leyes que ella sabía siempre. Incluso, en cuanto a las leyes firmes de física, parece como si ellos también fueran violados. Ella fue echada al mundo, donde no puede orientarse de ninguna manera.
          Albert la amaba, la salvaba de los enemigos. Y él mismo Albert la engaña. En situaciones semejantes, la gente normal indigna, se enfría, se divorcia, a veces comete un delito. Cuanto a ella, después de eso Albert se hizo más aún cerca, más aún precioso para ella. Ella siente que ahora ama a él más fuerte. Cuando ella vino y vio el engaño, dijo unas palabrotas a Olesya, pero ahora ve que eso era falso. Ella se indignó sólo de la razón, porque hay una costumbre en la sociedad de indignar en las situaciones semejantes. De hecho, ella entendía que Olesya todavía continuaba de ser su amiga, con la cual ella puede simpatizar y estaba lista para abogar por Olesya durante el castigo. Ahora ella comprendió que ella no es capaz de orientarse no sólo en los eventos externos. Ella no podía orientarse incluso dentro de sí misma.
          -Yo sé tus problemas, - el viejo dijo repentinamente, volviéndose a ella. Desde la juventud    decían a ti las mentiras, cómo funciona el mundo. Todo esto resultó ser un mito. Y lo que parece a ti un mito, de hecho es la vida real. Sin embargo, es la vida real sin máscaras, sin hipocresía, sin filtro.
          -Y sólo por esta razón, nuestra comunidad formada de los cuatro nosotros aquí y de las tres que dejaron en Moscú, es única. Has acostumbrado al mundo de las hipócritas muertos. Ahora tus tareas son para acostumbrarte al mundo de vivos. Acéptalo, vive en ello y verás, cuan ello es mejor. Porque eso era el mundo de muertos, pero ahora tú empiezas a conocerte el mundo de vivos, - Albert llegó a la conclusión.
El texto original en ruso: https://www.proza.ru/2010/02/13/1234

воскресенье, 30 декабря 2018 г.

Capítulo 5. Salvador y engañador a la vez. La teleportación. Parte II.

          Nadezhda no se sentía acostumbrada al lugar nuevo. Si estuviera en una visita ordinaria, no sentiría así, pero la noticia que abandonaron el lugar acostumbrado y además se convirtieron en desplazados forzados a Siberia adelante del invierno, esto la hacía perder el sentido del equilibrio por un tiempo. Sin embargo, en una semana ella empezó a notar que alguna parte de ella misma aceptaba todo que estaba ocurriendo. Ella sentía que las condiciones de vida, incluyendo los lugares diferentes, todas estas cosas son como las escenas de obra en teatro, es decir, las decoraciones cambian, pero el espectador interno se mantiene igual como siempre. ¿Puede serlo que el ser humano se acostumbra de tal manera a todo? Ella no lo sabía.
          Aunque ellos vivían en tal pueblo perdido, donde la gente soviética es privada de todo especialmente, pero Albert y Paul tenían el dinero. En el pueblo que iba a desparecer gradualmente, no había ninguna tienda comercial, incluso en época de las reformas de mercado. Estas tiendas estaban a siete kilómetros de aquí, en el lugar a donde ellos llegaron por el bus en la primera vez. La variedad de productos era mucho menos allí que alrededor de Moscú. No obstante, el viejo traía los alimentos importados cada vez más. Cuando Nadezhda leyó las inscripciones en los productos, resultó que casi todas estas delicadezas fueron hechas en Estados Unidos.
          Ahora ellos podían vivir sin esconder a Olesya. Incluso si el viejo no estuviera comunicativo con los vecinos, sin embargo, narró de manera informal, como si entre palabras que ahora él tiene inquilinos, la esposa, el marido y su sobrina y todos ellos son desde Krasnoyarsk, pero son originarios del oeste. En Siberia la gente llama la parte europea de la Rusia como oeste.
          Los vecinos también querían tener los inquilinos, debido a su pobreza, pero dudaban si alguien quisiera alquilar un apartamento en estas tierras salvajes, por lo tanto, pedían al viejo encontrar tal gente más. A veces, el viejo estaba caminando en el pueblo con Albert y cerca de un portón, otro viejo estaba de pie, todo calvo y sonreía sin razón. Él parecía ser semejante a un actor de cine debido a su sonrisa y la cara redonda, pero era más grande por su constitución. Ellos se saludaron, hablaron un poco y el viejo prometió encontrar a una sola inquilina o dos amigas para su familia.
          -¿Cómo parece él para ti? - el viejo preguntó a Albert, cuando ellos se iban al lado.
          -Aunque es un poco estúpido, pero devoto, también siento que sin mala intención y es lo principal.
          -Es Baldá. Puedes ver, como bueno la fe lo había cambiado.
          -Gracias a Dios.
          -Cuando entendí que su fe es seria, cuando el primer niño nació en su familia, ahora él tiene veinticinco años, trabaja y vive en Krasnoyarsk - yo le dejé una nota a él "Tu felicidad está entre tres pinos". Hice un esquema allí y escribí las distancias hasta estos tres pinos, ciertamente, indiqué, donde estos pinos estaban. Él no entendió nada, sino su esposa, sin ser tonta, investigó todo y yo no tenía que dejar las notas en segunda vez. Con dificultad, pero ella encontró y excavó el "tesoro" que dejé para ellos. Debajo de la superficie en una caja de lata, una cantidad del dinero estaba equivalente a la cantidad que yo había robado mucho hace tiempo.
          -Ciertamente, esto te honra, - Albert dijo. - Es claro que no todo el mundo hiciera de tal manera.
          -No alabe antes de tiempo. ¿Qué sería si te desilusionaras después? En realidad, creo que no te desilusionaras, porque me persuadí que de hecho apruebas la libertad de moral. Olesya es toda ansiada.
          -Sin embargo, hablabas que los hombres jóvenes no le gustan a ella.
          -Ahora voy a narrarte lo que le gusta a ella.
          El viejo llevó a su sucesor al borde del pueblo, al lugar donde el bosque empieza y allí enunció a él su plan gracioso.
          Nadezhda se recuperaba gradualmente después de la noticia sobre la imposibilidad de regresar. ¿Puede ser que no hubiera necesidad de preocuparse? ¿Puede ser que la vida nueva fuera mejor que antes? Están en Siberia, pero comen mejor que en Moscú. No hay ninguna dificultad familiar ni preocupación.
          Después de confabular, el viejo y Albert decidieron abrir delante de ella el secreto de la teleportación, porque ahora debido a la ocultación esta capacidad, las consecuencias pueden ser peores que debido a la revelación, cómo los ambos ahora consideraban. Sin saber, hasta cual grado es serio, ella podría hacer muchas tonterías y meterse en las manos de depredadores que usaban los sertificados de FSB cómo un escudo.
          Después de dejar ir a Olesya para caminar a la calle, ellos narraron a ella lo que sabían hacer. Ella oía sin saber si debe creer a su propias orejas. Sin embargo, tuvo que creer.
          -¿Recuerdas, cómo indignaste, cuando olvidaste tu bolsa de maquillaje en la casa en Perlovka, a qué así acostumbraste que no querías nada en vez? Di, donde ella está y yo "subiré" para traerla.
          -En mi bolso de mujer. El Bolso está en el cajón de abajo de la cómoda o en el armario.
          Albert despareció rápidamente delante de ella. Nadia palideció.
          -Acostúmbrate, acostúmbrate, - el viejo dijo.
          Ella todavía no se recuperó del shock, cuando Albert de nuevo apareció "desde nada", trayendo no sólo la bolsa de maquillaje, pero también el bolso de mujer.
          -¿Ves ahora de la cual pez de colores Kashin quería poseer? "Para que todos los mares y todos los peces le obedezcan!" Casi como Pushkin había escrito. Él te tomaría a ti como rehén y me mandaría para robar un banco. Si quisieran - en Moscú, si quisieran - en Suiza. Si no obedeciera, ellos te cortarían la oreja, Dios no lo quiera, y me lo mostrarían. Esto significaría: "Trata de no obedecernos una vez más y podemos hacerle mucho peor a ella".
          -¡Oh, Dios, no puedo creer! Yo pensaba, ¿qué es este juego estúpido de espías? No obstante, me parece que estuviera durmiendo y viendo algún sueño extraño.
          -¿Es que estabas azotando con comba a tu amiga a la chica pelirroja también en sueño?
          -¡Oh, Dios! ¡Volveré loco!
          -Yo estaba allí. Y en el momento, cuando ibas a hablar de Paul, - Albert señaló al viejo, - desvié vuestra atención, usando el cortocircuito.
          -¿Y qué? ¿Es que en vez de tus espías desde FSB, ti mismo saltas a los bancos de tal manera?
          -Ya yo dijo, si fuera de tal manera, tendría de miles millones.
          -Entonces, ¿dónde tomas el dinero? No lo son de miles millones, incluso no millones, sin embargo, si fuera así, no tendremos más ningún problema con el dinero.
          -Tú te imagínas el comercio “fronterizo”, los trenes llenos de bienes que vienen, por ejemplo, desde Asia Central. Imagínate, ¡cuánto dinero esta gastando para billetes del tren, para las donaciones a chantajistas, los sobornos a policías, aduaneros, conductores, inspectores! Sin embargo, todo esto da buenos resultados. Y ahora imagínate: no hay ningún ferrocarril. Todo está cerca. Las distancias son cero. De hecho, las distancias pequeñas existen y aquí la razón: ¿Viste ahora, como desparecí a la nada y aparecí de la nada? Delante de la gente no puedo hacerlo cada vez. Ciertamente, al principio la gente creería que fuera las fabulas, mentiras, un delirio del loco, pero después no sólo Kashin con Skolopendrin intentarían capturarme, sino todo el mundo querría recibir y usar este milagro. Estaría bien, si Kashin sólo robaría un banco, pero ¿qué ocurriría si él disparara los cohetes con ojivas nucleares? Por lo tanto, tengo que ya sea "aparecer" o "desparecer" sólo en eriales, áticos, rincones oscuros y después de aparecer, venir a pie una distancia pequeña. A veces, puedo un poco bromar y sorprender a la gente, pero si lo hiciera frecuentemente, ahora comprendes cuales consecuencias pueden tener lugar. Recuerdes, pegaron en el ojo a mí. ¿Sabes dónde lo ocurrió? En Nueva York.
          -Albert se sentía aliviado, narrando los secretos que ahora él no tenía que esconder desde la esposa. Así que, podías escaparte de ellos con mucha facilidad, incluso, siendo capturado por Kashin y sus aduladores, podrías desparecer y aparecer aquí o en Nueva York. Intentabas PARA MÍ. Soy una tonta, cuando estábamos corriendo a través del bosque, yo juraba en palabrotas a ti mentalmente... Todavía, significa  que me amas... - después de decirlo, Nadia se acercó a Albert para besar, limpiándose los ojos que ya empezaron a humedecerse.
          -Y a cambio pediría sólo única cosa, - Albert decía, besándola y acariciándola en respuesta. - No importa que ocurriría, no hagas las tonterías. No intentes regresar atrás. Esto sería equivalente a suicidio. Ahora nuestras tareas principales es la salida del país legalmente o ilegalmente. También Olesya y todas tus amigas deben salir juntas con nosotros. Si ellos no me alcanzaran, no dejarán a nadie en paz.
          -¿Incluendo a Lena? ¡Ella nos ha traicionado!
          -Ella cometió un error y ahora se arrepiente, incluso sinceramente, nosotros ambos oímos. Ahora sabes, de la cual "cocaína" fue hablado. Ella sabe de la teleportación, por lo tanto, será eliminada cuando ellos no necesitarán más a ella. Al principio la romántica de espionaje le sedujo a ella, luego el dinero y además este sex-instructor Kashin. Ella tiene la oportunidad de hacerse nuestra amiga de nuevo. Ella todavía no llegó demasiado lejos. Mira. La condenas, pero hay virajes diferentes en la vida. Una persona puede cabrearse y hacer algo equivocado. Haciendo infamias, esta persona puede convertirse en tal canalla que sólo la muerte podría corregirla, incluso esto no es siempre.
          -¿Qué quieres decir? Una canalla ella misma eligió su camino, ¿por qué ella corregiría algo?
          -Toda la gente tiene amigos, amigas, incluso maridos o esposas. De hecho, es sólo una apariencia. Ellos son ajenos uno a otro, y alguien domina siempre sobre alguien. Para apariencia, ellos son capaces de compartir por dos un desayuno o una cena. Si dieras un pedazo de plata a ellos, no lo compartirán por igual. Sin decir ya sobre el oro. Ello los convertiría en enemigos y no llevaría la felicidad a nadie. No necesito esta apariencia, por lo tanto, rechacé a todos así llamados amigos. Sin embargo, tu caso es único. A primera vista, las relaciones entre todas las cuatro no parecen como algo especial, pero de hecho esto tiene lugar raramente. Nadie domina sobre nadie. Sois independientes una de otra y a la vez no tenéis miedo de estar francas una con otra. Estas palabras que no suenan muy alto, expresan los hechos discretos en sí mismos, pero en medio de la oscuridad en la cual la sociedad está permaneciendo, ellos brillan con la luz brillante.
          Albert notó que la esposa no lo oye, porque parecía que ella involuntariamente encerró en sí mismo. ¿Qué ocurría en el corazón de ella de hecho? Al principio, ella estuvo emocionada hasta las lágrimas, debido al cuidado con cual el marido la había salvado y esto encendió los sentimientos. No obstante, cuando recordó lo que Lena hablaba de la posibilidad del adulterio con amigas que aparecería gracias a la teleportación, esto tuvo efecto en ella como un cubo de agua fría. Antes de eso, no asignaba importancia, pero recordó ahora que el marido a veces mira Olesya cuando ella aparece con la falda corta en la casa.
          -¿Por qué estás triste, mi belleza? - él estaba hablando en este momento. - Ahora voy a traerte una sorpresa.
          Después de decirlo, de nuevo él despareció delante de ella y esto la distrajo de las reflexiones. ¿Qué inventó él más? Le parecía a ella, como si estuviera que esperar largo, pero de hecho habían pasado a cerca de los quince minutos.
          -¿Es peligroso? - ella preguntó a Paul.
          -No es más peligroso que pasar de una habitación a otra. A decir verdad, depende de la habitación, a la cual dirigirse, pero incluso eso no es terrible. Casi siempre él tiene tiempo para lograr subir fuera.
          Albert apareció de la misma manera extraña como había desparecido. Esta vez él estaba mojado hasta los huesos y entregó a Nadezhda con expresión victoriosa de la cara, un ramo de flores diferentes que eran valiosas en mercados y no eran locales.
          -¿De dónde llegaste esta vez? ¡Estás todo mojado!
          -Desde Yalta. Ahora está diluviando y diez grados más del cero. Estaba corriendo a la tienda de flores al terraplén y doscientos metros a lo largo de ello. A regresar, desparecí delante de la vendedora. Creo que ella no quiere pasar por una loca y callará. Sin embargo, ahora ella tiene el material para reflexionar por mucho tiempo.
          -¿Narraste a Nadia de tu primer "viaje" a Nueva York? - el viejo juntó a la conversación.
          -Yo sólo logró aprender que alguien pegó en el ojo a él.
          -Narra a ella, Alik. Eso no parecerá aburrido.
          Albert narró a ella de su primera teleportación a la América, a la ciudad más grande. Este cuento con todos los detalles la distrajo de los pensamientos negativos.
          En primeros días ella se avergonzaba de hacer el amor con Albert y estaba sorprendida de lo que Paul lo hace con Olesya de tal manera que ciertamente con la luz apagada ella no ve nada, sino oye todo. Oía que la chica misma toma la iniciativa, intentaba abrazarse, besarse; susurra algo en la oreja, obtiene lo que quiere siempre, es decir, excita a él de todas las maneras posibles, después de cual ellos respiran con la pasión durante a cerca de diez minutos y la cama los acompaña al compás con el crujido. Viendo a ellos, Nadia se hizo gradualmente más audaz y también daba a sí misma al marido, avergonzando cada vez menos debido a los ruidos concomitantes y pronto ceso de prestar atención a ellos. Y ayer, después de apagar la luz, las palabras que Olesya dijo a Paul, excitaron la curiosidad.
          -¿Cuándo tendremos esta cosa? - ella preguntó al viejo en la oscuridad.
          -¿Estás ansiosa de ello? Pero ¿quién chillará?
          -No preste atención. Sé más estricto conmigo. Sabes que lo amo esto.
          -Sin embargo, tenemos invitados.
          -Ellos por largo. Estaremos todavía aserrando de tal manera.  Es insípido.
          -Si mostráramos todo esto a la vez, sería posible asustar a la gente. Tenemos que ... gradualmente, acostumbrarán ...
          Ella no oyó lo que fue dicho más.
          -¿Qué tontería tengo que cometer?
          -Entonces, aumentaré la cantidad y calidad.
          -No tengo miedo.
          -Lo estás hablando sólo ahora... sin ánimo de ofender.
          -¿Guardarte rencor? ¡Oh oh! - Olesya gimió de repente. Su unirse del amor empezaba siempre de este "oh oh". Al fin del acto, este "oh oh" repetía siempre, pero mucho más fuerte.
          En la mañana, esta pareja extraña se sentaba para estudiar. En general, Paul le enseñaba las matemáticas e inglés a ella. Una vez durante la enseñanza, Paul tuvo enojado de lo que Olesya no estaba logrando comprender el sentido de tema nuevo.
          -Tengo que reflexionar de cual manera influir más en ti.
          -No importa cuanto reflexionas, nunca inventarás mejor que ya fue inventado en la alborada de la historia humana.
          Esto fue dicho unos días y ayer, después del diálogo último entre ellos, Nadezhda comenzaba a adivinar lo que estaba en juego y ella sentía la curiosidad de saber, si la suposición será confirmada. Pronto fue destinado a satisfacerse a su curiosidad.

El texto original en ruso: https://www.proza.ru/2010/02/06/764

четверг, 27 декабря 2018 г.

Capítulo 4. Escapada. La teleportación. Parte II.

          Estación 41 km, conocida anteriormente como el apartadero 41 km, cuando la dirección Kurovskaya todavía era monovía, está sólo cinco kilómetros de la colonia veraniega Krátovo en la dirección paralela a Ryazán. Todavía en la infancia, durante cada invierno, Albert soñaba con el lago artificial con playas de arena rodeadas de casas de campo escondidas debajo de los pinos altos. El lago estaba a la derecha de ferrocarril de cuatro vías con el tráfico desacostumbrado de la mano izquierda. La gran parte de asentamiento estaba a la izquierda. Las casas formando la red bien aprendida de calles y callejones  extendía dos, en algunas partes tres kilómetros. El bosque de pinos empezaba inmediatamente detrás de ello que hasta ahora recordaba a Albert la infancia e irradiaba algo  alegría, fácil y despreocupado a diferencia de los bosques de abetos y abedules con el helecho alto de las direcciones ferrocarriles de Yaroslavl y Savyólovo, estos bosques parecían severos, pero hermosos a su propia manera.
          Aquí mismo en Krátovo, las voces de seteros fueron escuchados debajo de cada arbusto, ya sea de éstos locales o  de residentes de verano. Sin embargo, si caminaras más lejos, las voces bajaban, quedándose sólo en memoria y "la voz de quietud" empezaba a ser escuchada, declarando sobre la sí misma por su propio silencio, gritando con callar. Aquí un tren también es escuchado a veces. Pero el ferrocarril es completamente distinto, no es semejante a éste de Ryazán. No hay colonias veraniegas ni gran ciudades. En esa época Albert como si descubriera un mundo nuevo y enigmático y esperaba, como si detrás de esta monovía cuanto estuviera más lejos, mayor sería sentimiento de la presencia de algo hermoso y desconocido.
          Él conocía por primera vez la naturaleza libre de ruidos introducidos, de sociedad que oprime, imponiendo su ideología antinatural, exigiendo el informe de la vida privada al escrutinio público, amenazando y prohibiendo vivir cualquiera que sea la vida sin comunicar. No obstante, aquí esta sociedad era sin poder. La naturaleza vivía por sus propias leyes. Quedando en la naturaleza solo, imposible explicar con las palabras por cual camino y a través de los cuales órganos del sentido esta presencia de Dios penetra a la mente. En cuanto a la significación de esto que también es imposible traducir en el idioma humano, sólo posible decir que ello es hermoso.
          Durante la infancia, Albert soñaba con pasar a través de los bosques de línea férrea Kurovskaya al norte hasta la línea de dirección Nizhegorodskaya, pero no lograría regresar a tiempo y molestaría a la familia por esto. Sólo siendo adulto, ese sueño se hizo realidad a pasar esta ruta, pero no lo dio nada excepto una decepción pequeña. En algunas partes, el bosque era peor aquí, había pantanos desaguados aquí y allá que estuvieron cubiertos por árboles pequeños que crecían raramente. Habían espesuras hermosas que se extendían al este, pero era un sitio protegido con la cerca alta y con las casas de campo de funcionarios soviéticos y post soviéticos. Un poco al oeste el área estuvo abierta con campos grandes entre los cuales una carretera local serpenteaba. Luego la carretera giraba al norte y justo aquí una gran aldea Aksyonovo comenzó. Más allá de la aldea, era visto como el pulpo de concreto armado de la ciudad con un título loco Eléctro-carbones está clavándose al cuerpo verde de la naturaleza. No obstante, el mismo centro de la gracia forestal empezaba desde el mismo lugar donde el ruido de asentamiento Kratovo estaba despareciendo y extendía hasta la línea Kurovskaya y sólo un poco más lejos.
          La menos poblada línea ferrocarril alegraba y a la vez provocaba una tristeza hermosa de nostalgia por los mejores momentos de la infancia lejana y cuando Albert ha aprendido la teleportación, no le costaba nada a visitar estos rincones, aprender cada estación de este ferrocarril que ya no era ninguna monovía, para que "saliera" inmediatamente en cualquiera de ellas de Korenevo a Gzhel. Aquí es la razón de la que decidía ayudar para escapar a su esposa sólo a través este ferrocarril y él enunció el plan de escapada a Paul ya ayer en Nueva York, cuando en Moscú la noche ya iba a venir.
          Como ya sabemos, hasta Nueva York era para Albert a tiro de piedra, pero él tenía que mostrar el lugar al viejo Paul, donde los campos abren y la carretera aparece que lleva a Eléctro-carbones. Aquí es lo que ocupaba a él, cuando Nadezhda lo esperaba en Taganka. Incluso si lo siguieran, entonces todo el alboroto estaría enfocado a lo largo de la línea Kurovskaya. Y cuando los perseguidores entenderían que esta parte del bosque es usada para romperse de la persecución, ellos ya no lograrían a tiempo interceptarlos por otro camino, también no hay carretera que uniría directamente "41 km" con Eléctro-carbones. Cuanto al camino de tierra en el bosque con los pantanos y tocones aquí y allá, sólo el tanque podría pasar. Ellos no estaban listos para actuar contra la escapada de sus objetos observados a movilizar un helicóptero de antemano, también usar tal transporte sería arriesgado por la simple razón: movilización helicóptero a este caso sería difícil esconder de los jefes.
          Albert se teletransportó fuera del tren y aparecía ahora en cada estación, excepto Ovrazhki que no recordaba suficiente claro. Según lo que fue acordado,  Nadezhda bajó del tren en "41 km" en el momento de cerrar las puertas y empezó a correr a la dirección del tren.
          El asistente de Skolopendrin iba a tirar de la parada de emergencia, pero el jefe no permitió hacerlo. Primeramente, Nadezhda era sola, y segundo, ellos necesitaban saber la dirección a donde ellos se iban. Ella así estaba corriendo hasta la desaparición de perseguidores fuera de campo de visión que ahora estaban llevando en tren a la estación Dónino.
          -Cuanto menos ruido, sería mejor. De nuevo, los estamos siguiendo a ellos, - Skolopendrín informó con alegría a su empleado subordinado que sabía correr bien. Ahora toda la operación va a depender de ti. Cuando bajaremos del tren en Dónino, corre atrás hacia ella, pero no debes ser notado. Ahora ella nos llevará a su marido y puede ser, a toda la guarida.
          -Sin embargo, ¿pueden ser armados ellos?
          -Improbable. Son místicos, sectarios. Y el marido de ella no fue notado en la portación de arma, Skolopendrin mintió para calmar al empleado, estaba bien que él no conectaba con ese grupo que realizaba una operación en el apartamento de Sveta y recibieron los balazos. - Eres atleta y en cuyo caso los vencerás, pero esto sería un fracaso, porque ellos no deben verte. Intenta no perder nuestra tapadera, actuando sin asustarlos. Infórmanos por el radio, pero hablando tan silenciosamente como sea posible. No olvide que el éxito de operación depende de ti.
          "Si él recibiera el balazo, sí mismo sería culpable, porque se expondría. No sería gran pérdida. ¿Si yo diera arma a él? ¿Y si él matara a este tío raro que es muy valioso? Déjalo correr. No en primera vez".
          Así siempre Nadya estaba corriendo lentamente por la vía. Cuando el tren acaba de desparecer más allá girar, Albert salió del escondrijo en arbustos y empezó a correr la siguiendo. Pronto ellos estuvieron frentes uno a otro. Nadia reconoció al marido con alegría y esto dio más fuerzas a ella.
          -Corre, mi amor, lentamente, para que no cansarte, también no demasiado lentamente, para que más rápido deshacernos de ellos. Voy a lanzarme adelante, a mirar, si todo estuviera bien.
          Albert todavía no alcanzó el lugar, donde debería girar al norte, pero ya notó delante algo que no encajaba a la perspectiva de las vías férreas. Inmediatamente, él se acostó cayendo y se escondió. De hecho, un hombre estaba acercándose corriendo, él corría hábilmente, de la manera deportiva y cuando alcanzó a Albert que fue escondido, Albert reconoció sin dudar al compañero de Skolopendrin que estaba en la plataforma de vagón, cuando Skolopendrin hablaba en la radio. Estaba necesitado a neutralizarlo a él. Sin pensar largo, Albert disparó. El perseguidor cayó rápidamente a la vía, agarró la pierna lesionada, rodó sobre el carril, luego desde terraplén bajo a la zanja. Él gemía y estaba ocupado por sí mismo completamente. No había necesidad disparar más. Albert se lanzó hacia la esposa que estaba corriendo aquí y la llevó desde las vías al bosque imperceptiblemente. Ellos iban hacia el camino de tierra a lo largo del acimut y después de ponerse al camino, empezaron a correr de nuevo.
          -¡Ya no puedo más, estoy cansado, ya es difícil a respirar!
          -Soporta, mi amor, un poco más. Parece que ahora estuviéramos separados de ellos completamente. Lo significa que eres salvada.
          Finalmente, ellos salieron desde el bosque, corriendo y en el campo abierto acaban de ver un coche, como si aburriera en la carretera. Ahora, marchando rápidamente, ellos se acercaron. Un pasajero canoso estaba sentado cerca del chofer. Sin reflexionar, Albert abrió la puerta trasera, dejó entrar a la esposa y después de eso él mismo entró. Todavía, Nadezhda reconoció al viejo Paul que fue vestido con el abrigo ordinario de entretiempo para que no señalara la atención a sí mismo. Él estaba sano y salvo.
          En unos minutos ellos estaban saliendo del coche en un asentamiento Jrapunovo. El viejo pagó a chofer y él ayudó para sacar la gran mochila. Pronto ellos entraron al portón de una casa abandonada con las ventanas con barrotes. Sin embargo, dos mujeres ya salieron de allí. Una era linda, la otra alta y un poco rara. Fue acordado que la que "extraña" callará. Como último recurso, fingir sordomuda o hablar susurrando. Porque si "ella" hablara, delante de la gente alrededor "ella" pasaría como un travesti en el mejor de los casos.
          Ya estaba poniéndose más oscuro. Al frente, nadie caminaba. Después de ir a pie cuatro kilómetros, la pareja extraña se ha acercado a la estación "Forestal". Era estación de una dirección de ferrocarril Yaroslavsky que era ramificado mucho.  Ellas tenían que inquietarse un poco; porque el tren eléctrico se atrasó diez minutos, pero lo resultó, incluso ser mejor, ahora ellos tenían menos tiempo a exponerse siendo vistos a la estación en Moscú. En una hora ellos pasaron la estación Perlovskaya sin parar. Nadezhda no adivinaba lo que veía esta estación en última vez.
          Las dos "amigas" que se fueron cambiados hasta tal punto que casi imposible reconocerlas, pronto encontraron el andén del cual el Transbaikal Express iba a salir. Los billetes del tren ya estaban en los bolsillos. La azafata experimentada que veía muchas cosas diferentes en el trabajo no prestó gran atención a ellos. En el compartimiento de cuatro plazas, había dos vecinos, un marido con esposa, ambos eran ancianos. Ellos no eran muy comunicativos, pero cuando la mujer intentó hablar con la "compañera" extraña de Nadia, ella susurró a la vecina que es la hermana de marido que ella acaba de tomar desde una clínica psiquiátrica y ahora está llevando a ella al hogar. Como si ella fuera esquizofrénica, pero no fuera peligrosa para la gente alrededor y que expresara sólo en taciturnidad y sedentarismo. Ellos tenían que tolerar a los vecinos hasta Novosibirsk.
          Después de los vecinos salieron, la puerta de compartimiento se abrió y un abuelo con "nieta" entraron, presentándola.
          -Vamos a ser conocidos. Es Olesya.
          Olesya se comportaba de la manera bastante relajada, se sentaba en el regazo del viejo para besar. Como de costumbre, él la amenaza con el dedo al principio, aunque después era recíproco. Nadezhda y Albert que era disfrazado, los ambos no miraron la pareja extraña con indignación como la otra gente miraría, sino con admiración. Uno de ellos vino desde el siglo pasado, el otro está listo para el próximo siglo.
          -Deja vuestro amor alcanzar el siglo veintiuno y entrar solemnemente en ello.
          -¡Gracias! - los ambos respondieron.
          Nadezhda sonreía con alegría callando.
          -A ti, por casualidad, ¿no te gustó más el nuevo atuendo que lo que era antes? - Una vez ella preguntó a Albert en el tren.
          -No siento gran alegría ni gran tristeza. Sin embargo, hay un lado positivo. Siendo vestido de tal manera, es bueno para esconderse, ocultarse. Es bueno saberlo para el futuro, porque es modo práctico.
          -¿Tú que crees? - él preguntó, volviéndose hacia Olesya. - Si yo callara, ¿considerará la gente a mí como un hombre que se ha disfrazado?
          -Ciertamente, si estuvieras rasurado, podrás pasar como una mujer, pero alguna extraña, de pecho plano, también la expresión facial está alguna extraña, - Olesya respondía, riendo.
          -Sí, de hecho, - el viejo confirmó. - La versión de la pariente loca, inventasteis admirablemente.
          Todos estaban de buen humor durante el resto de tiempo en el tren. Todos los cuatro eran compatibles psicológicamente uno a otro. Nadie era tímido de nadie. Incluso Olesya llamaba a los todos "tú" y por nombres. Esto no estaba condenado.
          Y afuera, comenzando de Ural, la cubierta de nieve estaba en todas partes. A lo largo del Ferrocarril Transsiberiano, el verano e invierno son semejantes a éstos de Moscú. Sólo la capa de nieve aparece un poco más temprano y los deshielos tienen lugar más raramente. En el verano hay más de mosquitos y las noches son más frías. Y el paisaje fuera de ventana poco difiere de Moscú. Ciertamente, si hurgaras entre las hierbas en el verano, puedes ver el ajo de oso y las otras hierbas que no están alrededor de Moscú. De la misma manera, alrededor de Moscú hay muchas hierbas que no hay en Siberia. En Siberia puedes ver más alerce, también el cedro está que es semejante al pino. Sin embargo, si miraras rápidamente desde el tren la naturaleza, hay poco que cambia en la Siberia Oeste. Sólo más cercano de Krasnoyarsk, el terreno se hace muy accidentada, las colinas se convierten en pequeñas montañas que la gente local llama "sopkas". Ahora ellas se hicieran blancas, siendo cubiertas por el bosque nevado.
          Albert estaba bajando del tren en Krasnoyarsk en primera vez. Mirando las montañas, Paul recordaba la estación de trolebuses en Yalta, pero aquí el clima era diferente en absoluto, también el aire de la ciudad industrial dejaba mucho que desear.
          Durante seis horas el autobús permanecía en la carretera y la negrura fuera de la ventana no podía dar ninguna idea sobre la localidad. Sólo en medianoche llegaron al pueblo vecino y caminaban a través del bosque siete kilómetros.
          Estando ya cansados, finalmente ellos alcanzaron la casa de madera, vieja pero grande. Encendieron la luz y calentadores eléctricos. Olesya empezó a preparar de té. El viejo se fue al sótano. Él regreso en veinte minutos con el queso, salchicha y algún pan que no era local que era claro. Había inscripciones en inglés en los embalajes de productos alimenticios.
          -Bueno, matemático, ¿qué hora es ahora en Nueva York?
          -Si fuera aquí los dos a.m., lo significa que allí es los dos p.m., - Albert respondió, sonriendo. Él entendió A DONDE Paul "subió" para comprar la comida.
          -¿Estamos aquí por mucho tiempo? ¿Cuándo regresaremos al hogar? - Nadia preguntó.
          -Jamás, - el marido respondió.
          -¿Es que tú bromas?
          -Yo no bromo. Si regresaras allá, esto sería un suicidio para ti, pero quiero que tú estuvieras viva. No tenemos más ningún camino allá. Por lo tanto, no regresaremos allá nunca.

El texto original en ruso: https://www.proza.ru/2010/02/06/764