воскресенье, 16 июня 2013 г.

El secuestrador enigmático. (Capítulo 5).

      -No soy yo quien lo había inventado, - el profesor extraño continuaba. -Las ciencias antiguas que son famosas durante varios milenios, ellas pretenden que algún conocimiento de todas las cosas es escondido dentro de cada de nosotros. Dentro de cada de nosotros la Divinidad es. Sólo necesitamos recordar, necesitamos eliminar todos los obstáculos, prepararse a recibir la Realidad cara a cara y ser capaz de aguantarla. Sin embargo, el obstáculo primero en el camino es la sociedad. Tú sabes alguna cosa ya ahora, - él disminuyó el ritmo de la conversación. - Sin picardía, puedes determinar bien cuando eres feliz y cuando no eres.
      -Sin embargo, ¿qué es si esta felicidad no es normal? Digo sinceramente: En tu cautiverio me sentía feliz varias veces en situaciones donde una persona normal no puede experimentar satisfacción. Estoy a tu merced, tienes el poder, pero solicitabas estar franca contigo. Tú me has esclavizado y puede volverme loco debido a eso. Cada día noto por mi misma tal cosas que en otro tiempo incluso una idea de ellas no me ocurría. Si alguien oyera... En general, no lo sé porque, ora porque me cimbras cada día, ora influyes de alguna otra manera, pero siento que estando contigo, voy a volverme loco pronto. ¿Es que tuyo objetivo está a hacerme una loca? Para que me convierta en una alienada que perdida la chaveta.
      -Podría apostar mi propia vida que la locura real no te amenaza. Lo que comienzas a descubrir, éste estaba contigo siempre. No podrás librarse nunca de eso, sino no podrás adquirir nunca lo que no tenías antes. Tú vivías en oscuridad y en la práctica no sabías tu misma completamente. Estaba prohibido que tú utilizabas de la luz de tuyo propio conocimiento, de la luz de tuya propia observación, de la luz de tuya propia comprensión. Y ahora mi elección recayó en ti, conmigo te has encontrado tu misma muy lejos de guardadores de tuya ignorancia. Mirando con cautela, sin embargo te has atrevido de alumbrar con esta luz tuya propia esencia, y ahora sabes más acerca de tí. Si alumbras más vivo, entonces sabrás más mucho.
      -¿Y si me enteraré lo que es mejor no saber en absoluto? ¿Si en el fondo de mi alma un deseo se descubrirá: de matar a alguien o yo mismo? ¿Qué dirás al respecto?
      -Tengo que decir y hace mucho que esperaba esta pregunta. Tal casos tienen lugar muy pocas veces, sin embargo no se puede, no puede en ningún caso quitar ellas de la cuenta. Tú debes asimilar todo que diré. Yo no te daría así mucho de hacer reflexionar a la vez. Sin embargo, veo que manifiestas interés hasta tal grado que no tienes miedo de estar azotada por olvidar algo de lo que yo cuento. Y si el interés vivo existe a la materia, entonces esta materia estará bien asimilada.
       Así, escucha con atención.
       -Sólo es dos caminos a Dios. Es dos ciencias antiguas: Yoga y Tantra. Ellas no son religiones, sino las ciencias son. Son dos teorías que funcionan muy bien. Un yogui puede ser un hindú, también un cristiano o un musulmán. Puede decir lo mismo acerca de la Tantra. El objetivo final que cada humano tiene, es la aclaración que los hindúes nombraban y nombran el Samadhi y Jesús - como el Nacimiento de Nuevo. Mientras que todavía no lo alcanzas - cualquier alegría ocurriría contigo - a pesar de todo tú echarías de algo. Querrás alguno más y mirarás hacia adelante. Cuando alcanzarás el Samadhi, serás feliz en todas las circunstancias, incluso en la soledad absoluta, incluso en el infierno, más exactamente, un infierno no será nada para ti y en ningún lugar.
       La mayoría que han alcanzado, se avanzaban en el camino del Tantra. También el Tantra predomina en la doctrina de Cristo, aunque el Yoga está contenido un poco. El Tantra instruye de recibir uno mismo y el mundo tal como son, él comienzo de lo que un hombre es. Así el Tantra comienzo desde el principio, pero el Yoga comienzo desde el punto de terminar, del estado en qué un hombre deberá convertirse, cuando la cortina del último obstáculo caerá. Aquellos que se inclinan a matar a ellos mismos u otros sin estar con ellos en el estado de la guerra, ellos deben seguir el camino del Yoga. Si este hecho está notorio, muchas vidas estarían salvadas. Los maniacos que se inclinan a matar, no deben seguir el camino del Tantra, recibiendo ellos mismos como son. Siguiendo sus inclinaciones, engendrarían más problemas que resolverían, al mismo tiempo en primer lugar para ellos mismos. Todos los demás tienen mejor seguir el camino del Tantra: él conducirá al objetivo más pronto, aunque el Yoga capta mucha gente que satisface su "yo", pero éste es otro tema.
       Intente asimilar lo esencial. Mientras que estás sin inclinación a destruir tú misma u los otros, tú eres hermosa tal que eres, y cuanto más sigues tuya propia esencia, tanto más hermosa te haces. Y la opinión de la sociedad no debe interesarte más que la opinión de los monos en el zoo. Ayer has aceptado con la tristeza sincera que la sociedad y la felicidad son incompatibles. Entonces, ¿cuál es el problema? Quita la sociedad como quitan una piedra que molesta andar, del zapato.
      -¿Es que propones que yo venga contra todos por cuenta propia, como Chatsky? ¿Estimas que yo gane?
      -Conforme a la idea de Griboedov, Chatsky tenía dieciocho años. Sin tener la experiencia, sin comprender definitivamente que él tiene asuntos con los robots que están programados para una conducta definida, esperaba que tan pronto como él dé a ellos una fórmula simple de la verdad, ellos lo escuche de una vez, y todo el mundo se vuelva en el mejor sentido. Que todo se pondrá en sus lugares propios a la vez. Pero eso no ocurrió y él estaba desengañado. Realmente él no sabía que tal tentativa es condenada al fracaso notoriamente. Porque está escrito en el Evangelio: "no arrojen sus perlas a los cerdos", pero él no lo tenía en cuenta. A hacer cambiar de opinión de tal gente es el mismo inútil, cómo enseñar a un perro de hablar la lengua humana. Parecía estar tratando de reparar una máquina que está desarreglada desesperadamente, sin saber su mecanismo.
       Eso no es lo que yo te instruyo, sino instruyo que hagas tuyo asunto calla callando y no dejes entrar las personas ajenas en el "santuario" de tuya vida privada. Desgraciadamente, en nuestra sociedad deforme está aceptado a veces, aunque en un sentido figurado, de irrumpir en la casa y de revolver en la lencería privada o de pedir cuentas acerca de la vida privada. El retraimiento está estimado cómo una facción. En este caso debes oponer una resistencia capacitada y hábil, y yo te enseñaré esto.
       Tienes miedo por cuenta propia estar en contra de todos. No hay necesidad de hacerlo. Sin embargo, debes tener un antídoto por acaso del acosamiento colectivo. Y ser conscientes: la fuerza del humano está en su intelecto. Una mano fuerte puede a lo mejor romper un muro de ladrillo. Una mente fuerte puede destruir una ciudad enemiga durante varios minutos. Una vieja jorobada con el bastón, si tiene la mente y el deseo fuerte de la victoria, ella puede aniquilar varias docenas de hombres fuertes, cuya imaginación no va más que "ser un fortachón", "llevar una chusma" o "delatar al poli", pero de hecho hay mil modos. Ahora no voy a relatar con detalles, nos ocuparemos de este después. Memoriza el primero: si alguien tu arma intrigas, entonces reúne información acerca de él. Ase de cualquiera noticia, porque la más inocente información puede ser bien útil inesperadamente. Y sin duda, busca sus puntos débiles. Ya tienes un ejemplo - tuyo segundo tipo: obteniendo los materiales acerca de él, tú te convertiste en más fuerte. Si hay estaba en otra manera, tal vez ahora toda la gente del barrio sabrían qué tú estás, practicando el amor, cómo lo haces, con todos los detalles.
       De súbito Inga se recordó que no puso el bañador de nuevo, como ayer. El primer impulso consistió en ponerse en pie y, cubriéndose, correr hasta la tienda de campaña que estaba cerca, allí ponerse, pero ella llegó a tiempo a comprender que lo esté tontamente y que él admire. La conversación ya comenzó a fatigar a ella. Ella se levantó despacio, informando en voz baja: "voy a ponerme", se volvió suavemente, brillando de los verdugones, arribó hasta la tienda de campaña, puso en el bañador y salió de nuevo.
      -Vamos ahora, mi bella, a tomar té, y tú vas a contarme que asimilaste. Yo te di más que suficiente de los materiales para asimilación.
       Ellos comenzaron a preparar del té, abrieron las latas con el boquerón en tomaticán y sacaron del pan. La leche condensada era un déficit y ya se agotaba, estando abastecido antes del secuestro de Inga.
      -Ahora puedes comenzar.
       Inga relató pronto que la mayoría de la gente es idiotas de su propia elección, que cada humano puede ser un gran personaje, si descubre dentro él mismo un "filón de oro" o, en otras palabras, sintonizarse en una onda necesaria, y que en la Unión Soviética intentan de acorralar cada humano en la colectividad estúpida para distraerlo de la búsqueda de su esencia; incluso ella recordó "pensar, usando su propia cabeza, automáticamente él se convierte al tamaño de cabeza sobre que todos los otros", comparó los países de habla inglés con los países eslavos. Entonces él echó el té en las tazas e Inga continuaba de contestar su lección. Ella relató que estaría mejor sin consultar con ninguno, como cada humano puede descubrir el conocimiento de todas las cosas dentro él mismo. Descubriendo lo mismo, cada humano puede descubrir lo que antes no sabía acerca de él mismo, sino siempre tenía eso, y si inclinaciones se descubren que son peligrosas por el mismo o por los otros, entonces debe pasar a través del camino del Yoga, pero en todos los demás casos a través del Tantra para recibir y amar a él mismo cómo él es, y recibir y amar el mundo cómo él es. Que es imposible satisfacer hasta alcanzar el Samadhi, pasando todo el camino, en otras palabras hasta el Nacimiento de Nuevo o la Aclaración. Y finalmente para convertirse en feliz, debe "quitar" la sociedad sin sublevarse contra ella, pero hacer su asunto calla callando, sin informar alguien. No permitir que nadie de meter las narices en la vida privada; si atacan, entonces debe armarse: reunir toda la información acerca del adversario, centrándose en lo esencial: en sus puntos débiles, pero ella misma debe ser fuerte, ante todo, gracias a su propio intelecto.
      -Olvidó sólo una cosa: "si vosotros no sois libre...
      -A la luz sexual, entonces vosotros no sois libre en absoluto,-Inga dijo apresuradamente.
      -¡Perfectamente! Después de tal respuesta si quiero azotar, no encontraría un pretexto.
      -¿Y por qué en vez de mí tú no has secuestrado un chico en mi edad? Entonces es una incógnita, quien gane y quien esté azotado.
       Inga creyó que las amenazas van a seguir ahora, pero su carcelero respondí, sonriendo:
      -Si los chicos me atraen, yo haría precisamente así, pero, al principio me arreglaría para estar en buena forma deportiva, sin embargo, afortunadamente o, con tuyo permiso, desafortunadamente, tengo una inclinación a las chicas.
      -Y especialmente a causar el dolor a ellas.
      -Tienes razón y no sólo eso. Mis invenciones son mucho más variadas que tú piensas.
      -Sí, especialmente en la mañana. ¿Es que tú pensaste que turistas o cazadores puedan pasarnos casualmente? ¿Y qué si yo esté tal perra que muestre las pistas de tuyos caprichos sobre mi cuerpo y pida ayuda? -No te previne solamente por una razón: sé estos lugares muy bien y sé que ahora nadie camina aquí. Pero suponemos que un milagro haya tenido lugar y que ellos hayan aparecido. Si ellos no son tontos, su reacción será: "muchachos, solucionad vuestros problemas vosotros mismos. No involucrad nosotros". Eso está en ciudades donde ellos son tales valientes. La mayoría aquellos que tú estimes como caballeros, son capaces solamente de batir patadas de los cuatro o de los cinco contra a uno, e incluso esto ellos harían no lejos de polis. Pero si la víctima saca una arma, aunque una arma blanca, entonces los "héroes" buscarían un apoyo de poli y de la sociedad, disputarían echando baba que ellos estén conformes completamente con las ordinarieces soviéticas. Pero si tuyos "salvadores" están tontos, te remordería la conciencia durante todo el resto de tuya vida. Entonces yo mataría a ellos, lo sé cómo haría esto, es mi secreto. Y tú, moza, deberías ayudarme de enterrar a ellos. -Sigues a tuyas inclinaciones, porque los asesinatos no te atraen ¿no? ¿No es hora a convertirte al Yoga? -No confunde las pasiones del amor con la guerra. Alguien en el Oriente de los sabios había dicho que la guerra es un camino del engaño. Sin embargo, incluso los asesinatos son justificados en la guerra.  Acerca del sexo y de los juegos vinculados con él, mi deseo de todo esto desaparece en presencia de los enemigos. Si no matas, entonces los enemigos matan ti. En ésta tierra que es así llamada "santa", descansan decenas de millones de cadáveres de aquellos que estaban aniquilados por el Poder Soviético. Entre ellos yo podía estar, tú podías o tuyos parientes, nadie es inmune. Tuyo segundo chico por poco se encontró entre ellos, porque él es atrasado. Ser inteligente estaba prohibido para él, entonces los amigos no le respetarían, y estaba inspirado a él que vivir solo y que caminar su camino cómo un gato solo sea terrible. Se ha convertido como todos los otros, tal vez debido a la carencia de la valentía, pero más probable debido al exceso de la tontería, ¿pero es que salvó esto a él? Ahora él es un "héroe". Por solidaridad es capaz romper la cara a un transeúnte o robar una tienda sin necesidad especial, o violar alguien que es semejante y forastero del otro barrio, también cómo trataron le mismo al fin y al cabo. Esta sociedad le estropeó moralmente, la sociedad que es interesada que la cantidad de las bestias esté más, que esté más de los cabrones borrachos, porque es más fácilmente a gobernar sobre los cabrones borrachos y bestias. Sin embargo, si la sociedad consiste en las personas libres que se precian ellos mismos, entonces todos estos lenines, stalines, molotoves y kaganoviches serían lamentables y ridículos. Ahora ellos no matan directamente, aunque tal cosas tienen lugar de vez en cuando. Tuyo conocido que por poco no se ha ahorcado, es un ejemplo perfecto de eso. Dejar será dicho para tuyo precepto: tienes miedo de estar en contra de todos, pero aunque él vivió cómo todos, sin embargo, se perdería sin suerte afortunada: su hermana le ha salvado. ¿Qué conclusión? De vivir cómo todos los otros, no es ninguno sin riesgo. Es mejor vivir como quieras y ser capaz a se defender y en este caso si haces una guerra, entonces sólo con acuerdo a tuyas propias reglas.
      -Tienes la respuesta a todos. Me instruyes en mucho, zurras, me das las lecciones, cómo nombras, de la auto-flagelación. Sin embargo, ¿por qué no me muestras un ejemplo, cómo un profesor a una alumna? Me intereso por tuya capacidad a soportar el dolor.
      -No problem.(en inglés) Ya hace mucho que voy a manifestarlo a ti, y ahora esto es muy a propósito.
       Por primera vez él se quitó el cubresexo en presencia de ella, desprendiendo el cable de él. Inga vio con sus propios ojos, cómo él ha excitado. Con la sonrisa alegre ella examinaba todo el cuerpo del desconocido, incluyendo lo que ella no ha visto antes. Incluso la respiración se convirtió en difícil. La apariencia en la mano del instrumento de la tortura, pareció, reforzaba la pasión.
      -Puedes corretear alrededor de mí, mirar bien en la cara, bien en el perfil. Sólo observar las precauciones y si recibes uno látigo casualmente, no sé ofendida a mí, - él pronunciaba todo esto en voz baja, cómo un conspirador. Es posible que también la pasión hacía su respiración difícil.
       El primer silbo se oyó. Inga miró cómo embelesada y no tenía fe en su propios ojos. Después del sexto látigo su agitación estuvo neutralizada por el dolor, sin embargo, materia de manera casual, él continuaba zurrar él mismo, incluso contando los látigos en voz baja. Inga corrió detrás. Las verdugones recientes coloreaban en las nalgadas musculosas, y ellas rayas terminaban por gotas de la sangre. El objeto de su gran atención contó hasta treinta. Ahora primeros verdugones empezaron a aparecer un poco en las caderas y en la espalda.
      -Seguir la mano comienza a matufiar. De algún modo el cuerpo presenta su protesta a ella, y ella obedece. Doy el látigo a ti. Dame treinta látigos más, pero incluso sin único falso. Verificaré.
       Este hombre extraño dio el instrumento de la tortura y volvió las espaldas a ella de nuevo.
      -¿Y cómo distinguirás entre tuyos y mis vestigios?
      -Azotame en la espalda más alta que esta línea, - y él trazó una línea imaginada con la mano, después de eso agarrando a una rama del abedul.
       Primeramente Inga intentó que no meta la pata. Luego notó con asombro que este la excitaba, pero a pesar de todo tenía miedo de sobrepasar la medida.
      -¿Y cómo saber que un golpe no es excesivo?
      -La sangre no debe estar a lo largo de todo verdugón, sino sólo en la punta, - respirando con dificultad, su secuestrador contestó. Contando, su voz cambió un poco, pero él mismo soporto hasta al punto del terminar, sólo retorciéndose un poco.
      -Espero, ¿no me vengarás? No tengo culpa, porque ti mismo ordenó eso. Desobedecerte, este me va a costar caro.
       Ella vino delante, para que devolver el cable a él, pero él estaba pie con la mirada enajenada, expresando la felicidad, y su excitación sexual aumentaba visiblemente.
      -¿A vengar? ¿A ti? Sin embargo, soy feliz que tal bella me ha azotado. Ahora hemos conocido contigo más cerca.
       Sin ser capaz de apartar la mirada, Inga sonreía alegremente.
      -Como resultó, gustarías que estés azotado.
      -Tú gustarías a recibir eso también, ya yo noté eso más antes que tú. Aún no le comprendes, sino soy experto en tal cosas. ¿Es que tú atrevas a mentirme que últimos dos días tú tomabas las posas para castigo con mucho gusto? El dolor anula tuya pasión que luego regresa con más mucha fuerza. Y así debe ser. ¡Tuve la suerte! ¡Gloria a Dios! ¡Tuve la suerte! Eres la misma cómo yo soy, y lo que tengo ganas de estar contigo, este no es una casualidad.
      -Voy a decirte francamente, te gusta eso: en esta postura yo quería entregarme a ti ayer y hoy. Pero no lo significa que soy la misma anormal que tú eres.
      -Si no te gusta, cuando te azota, entonces en este instante tú no soñarías acerca del sexo. ¿Es que piensas que las masoquistas no gritan debido al dolor? En realidad la pasión es capaz de neutralizar el dolor, pero sólo en el instante del orgasmo. Aquí, vamos a verificar: quita el bañador y voy a darte uno látigo, a propósito, cómo es debido. Tú misma verá, aunque estás excitada, pero entonces excitarás más fuerte. Inga quitó el bañador y le echó en la hierba, pero tenía completamente otros intenciones para sus adentros. Ella sacó sus rotundidades que estaban adornadas con verdugones.
      -Toma, azota una vez, no está en primera vez.
       Él dio un látigo a ella con mucho gusto. El silbo conocido tuvo lugar y el dolor aumentaba en el centro, cerca de la ranura que separa los hemisferios. Inga, sin avergonzarse, se abrazó la nalga, frotó.
      -Ahora examina por tu misma. ¿Aumenta tuya pasión, moza?
      -Así, vamos a hacerlo más pronto. ¿Para qué te desconciertas?
      -No me desconcierto, sino quiero que todo esté mejor.
      -¡No me atormenta, ni ti misma! - Inga se volvió a su amante futuro y vio claro que su excitación alcanzo el máximo. Ella cogió el punto medio de la pasión de él y sintió que ya ella misma acaba.
      -Es mejor que tú juegues, así amainas.
      -Ya yo he acabado, pero esto no es suficiente.
       La chica se volvió de espaldas a él y se inclinó, intentando encajar el pene en su subsuelo ávidos. El original ha dado a ella un látigo en espalda baja.
      -No haz travesuras, moza, sino estarás azotada cruelmente.
       El pene comenzó a contraerse. Inga, estando poseído de la pasión, casi no sintió el látigo en espalda baja, y ya su compañero acababa, respirando con dificultad y echando atrás la cabeza.
      -En tal caso, ¿para qué me has secuestrado? ¿Es que para castigar y lavar el cerebro con la filosofía delirante?
      -No lo sabes que de esta obra puede recibir del gusto dieces veces más mucho. Si ahora te cuento todos los detalles, no sea interesante después. Sé conscientes: ¡el amor existe! Una felicidad existe, incluso que no te soñó. No sólo el corto circuito y el vertimiento de la energía - eso cansará. Muy pronto eso será aburridamente. Ellos dos tipos que tú tenía, ellos no sabían nada. E incluso no sabía tú misma antes, hasta del encuentro conmigo. Incluso ahora no lo sabes todas las cosas. Espera arrancar la fruta, mientras que ella sea verde. Deja ella a madurar. ¡Entonces haremos el amor hasta tal punto!..
      -Sin embargo, quiero contigo ahora. Hace dos días pensaba que mi lengua no es capaz de decir tal cosa, incluso ahora, si alguien oye, me enviarían en el manicomio junto contigo de camino. Lo comprendo, pero eso dispuesto a todo. Que yo te azote por vara, te gustaría, y te convertirás en capaz de nuevo. Si quieres, azotame pero sólo con la vara y no fuertemente. Eso va a excitarte, ¿y para qué ocultar? Me también. No tú estás que solicita la moza forestal, sino ella a ti.
      -Mi alumna debe comprenderme a con medias palabras pero vamos en círculos y siento, tengo que explicarte de nuevo y más de nuevo. Ante todo debes ser obediente y sumisa. El papel de una mujer refertero no es para ti. Ve y resignarte o voy a azotarte más fuerte que estaba por la mañana.
      -¡Azota!
      -Lleva las cuerdas, voy a atarte al árbol.
       Para su sorpresa él vio que Inga fue a la tienda de campaña a tomar las cuerdas, sin la más pequeña objeción. Las sensaciones contradictorias dividían a ella. Estando agitada debido a la disputa, no se daba cuenta, a cuáles pruebas ha puesto a ella misma. También Inga sentía que quisiera ser una víctima, experimentar los sufrimientos, el dolor, las lágrimas, ella comenzaba a ver en todos ellos algo elevado que es difícil de explicar. Sólo el miedo del dolor se oponía a todos los sentidos juntos, pero ahora incluso este miedo parecía como algo cosa deseada. Sabiendo que va a lamentar al poco tiempo, dejó atar a ella con mucho gusto.
      -¿Cuánto látigos va a darme?
      -¿Cómo acerca de setenta y cinco, mi chulona?
      -¿Y cuánto de los látigos eran entonces, por la evasión?
      -Entonces eran ciento justamente.
      -En tal caso, estos setenta y cinco son una bagatela.
      -Ya veremos.
       El silbo conocido, el dolor conocido.
      -Ahora voy a sufrir, - la chica, convirtiéndose en valiente, pronuncié en voz muy baja.
       Ella se imaginaba en época del medievo, en una plaza. La muchedumbre ayea, compadece, una parte se refocila, y el verdugo despiadado, estando cubierto en el chaperón rojo, azota a ella conforme a todas las reglas. Ella gime del dolor en voz baja, se retuerce bonito, aumentando el número de los admiradores, de aquellos que están seducidos, de aquellos que admirarse y que compadecen, y que están emocionados.
      -Huy, huy, huy, huy; ay, ay, ay, ay, - Inga gime que casi sin sonido, retorciéndose bellamente en realidad.
       El sexo se fue, la obsesión se fue, sólo el dolor se quedaba. Esto no es peligroso, incluso no es ofensivo; esto es difícil, debe aguantar. La chica se esfuerza, se retuerce, la cara enrojece. Sin embargo, ya el dolor está penetrante, despiadado, inaguantable. Ya ella comienza a verter torrentes de lágrimas.
      -¡Ay, ay, ay, deja de hacerlo! - un grito se escapó, sin detener. "¡Ah, cómo esto es penosamente, sufrir en realidad!" - un pensamiento se la ocurrió.
      -¿Obedecerás, moza?
      -!Y me duele, deten eso! ¡ay! - las lágrimas se salían. - !Ay! ¡qué haces! ¡Huy, no puedo, me duele!
       "No resultó de tenerme con orgullo y bellamente", -un pensamiento más se la ocurrió. - "No puedo aguantar".
      -¡Huy, huy, huy, huy!
       No silba más. ¿Es posible que dejó de sufrir?
      -Ay, ay, ay, - los chillidos y los gritos cambiaron en el gemido bajo. De nuevo Inga se retuerce con voluptuosidad y echa atrás la cabeza.
      -Deja las manos libres. Aunque yo iría a secar las lágrimas - ella dice, suplicando. Ahora las manos están libres. Él mira a ella dulcemente y con éxtasis. La besa a ella en los ojos llorosos, hablando:
      -¡Felicitaciones! ¡Tú has recibido estas suplicios por el Amor! 

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пятница, 7 июня 2013 г.

El secuestrador enigmático (Capítulo 4).

       La mañana del día siguiente comenzaba como de costumbre, si no tener en cuenta que la chica cautiva, estando intrigada del misterio que al poco tiempo estará abierto, ella no podía dormirse hasta las tres horas de la noche. Ella se despertó en diez horas, así durmiendo una hora menos que debe a los veinte años, pero eso no deprimía a ella de ninguna manera, más bien al contrario. De mañana la curiosidad se extinguió un poco debido a la ansiedad, como sucede a niños delante de la inyección o del dentista, porque hoy, por lo que sabemos, el rito matutino se convertía más duro, de acuerdo con imaginación del hostigador. Junto con este, ella está harta de simular una chica modesta, la naturaleza exigía lo suyo, y ya estando en la tienda de campaña ella ha dejado ir todas las fantasías y ahora los cuadros eróticos de las posturas variedades del coíto con el desconocido enigmático irrumpieron en las puertas abiertas de su sentido, a veces tal cosas estaban dibujadas en los cuadros que no venían y no podían venir antes a la mente. En otra vez ella no suponía tal depravación en el interior de sí misma, como parecía a ella ahora.
       La imposibilidad de la lectura sus pensamientos por otras personas consolaba a ella, sin embargo, daba un poco vergüenza y ella se sentía como una ratera que ha violentado en una casa segura sin la guardia, donde siempre hay algo para robar, y el propietario estará en países lejanos sin falta y largo tiempo. En la prisión verde, donde ella se ha encontrado por la voluntad del destino, lo que estaba quitado de ella por la sociedad, ahora lo estaba devuelto a ella por derecho legítimo, pero Inga, estando oprimido por ideología de la sociedad, estimaba lo que recibía de derecho, como si algunos objetos serían robados por ella. Además de todos otros, casualmente ella ha cogido ella misma que delante del castigo cruel relativamente, en lugar del temblor del miedo, ella tiene la curiosidad, en cual postura será ella azotada. Y más notó que quiere estar pie delante de él, como ayer, de rodillas, el culo arriba, y estar aquí humillada, vejada, violada de maneras variadas. Más una pregunta inquietaba a ella de forma obsesiva, resaltando en el fondo de todas otras: ¿Es lo pasión que arde en ella o realmente ella se vuelve loco?
       Al principio, el rito de mañana pasaba como de costumbre. Sin embargo, cuando él enchufó el dedo en el agujero prohibido de ella, entonces ella se encorvó, echando atrás la cabeza y lanzó un ¡ay! largo y voluptuoso.
      -¿Es lo duele o agradable? Recuerdo: debes estar franca conmigo. ¡Contesta!
      -Duele, - Inga mintió sin éxito.
      -¡Mientes, moza forestal! Inga aprendió que el castigo será más duro que imaginaba.
      -Estoy esperando una explicación.
      -He mentido, señor profesor. Azotame como una cabra para éste, añadiendo a lo que me corresponde.
      -Voy a satisfacer tuya petición, moza de bosque. Añadiré diez a lo que te corresponde, quince más diez es igual a veinte y cinco. Y no me miente más. Si dijiste me la verdad, no estaría nada. Y yo sé que te lo hacía satisfecha. Debería añadirte veinte, pero que estos diez complementarios sean convencionales, hasta la mentira siguiente, entonces será treinta. ¿Responde, cuanto años tenía cuando has perdido la virginidad?
      -Quince.
      -¿Quién estaba contigo?
      -Un "cuatro ojos" tímido que vive al edificio vecino. Caminaba detrás de mí, seguía a mí, yo he aprendido lo que él quería. Y la curiosidad me tenía. Lo para qué él estaba dispuesto a dar las montañas de oro, si tuviera ellas, súbitamente se ha encontrado muy accesible.
      -¿Te gustaba eso?
      -Esperaba el mejor.
      -¿En qué posición vosotros hacíais el amor?
      -Sólo él arriba de mí, sin otras. Gradualmente nos enfriábamos el uno al otro.
      -Dudo que eso es todo.
      -Uno más era. Más me gustaba, pero temía que él desembuche a sus amigos. Sucedía que me he enterado acerca de él tal cosa... no una, sino dos cosas, y si divulgaba cada de ellas, lo esté para él semejante a la muerte.
      -En dos palabras: ¿Qué es precisamente?
      -Primero: al lado de nosotros, ellos han robado una tienda, donde él claro participaba. Tres todos están arrestado. Los polis pensaban que eso es todos los cómplices, pero él era un cuarto. Simplemente él ha tenido mucha suerte, ésa era una casualidad. Los polis han hecho cantar pronto todos los tres, consideraban que esto es suficiente y han dejado de forzar. Sólo casualmente, independientemente uno de otro, ellos se proponían a cantar su nombre en el último turno. Una pequeña parte de los bienes robados está conservado a su casa, pero los polis suponían que ellos llegaban a tiempo a vender casi regalado todas las cosas y a beberse.
      -¿Y el segundo?
      -Algunas chusmas han violado a él, mientras que una borrachera en el otro extremo de Moscú, en Chertanovo. Aunque, aquí él tiene la autoridad, pero ninguno no aprendió nada, sino él se ha ahorcado. Su prima ha librado a él del lazo, y entonces él ha contado le sólo a ella, diciendo que ahora se suicidará apesar de todo. Ella conversaba con él largo tiempo, logró muy difícil de inspirar a él, si él mantuvo la boca cerrada, entonces todo estará bien y que él mismo trate de olvidar y de no recordarse de eso más. Una vez, empapandose algunas tabletas, ella cantaba a mí y casi cantaba a las otras personas, pero yo no dejé cantarle. Llevé la a su casa y estaba allí hasta que se durmió, y al amanecer él regresó de la calle y me entregué a él. Así como todos en tales casos, él juraba del amor eterno, sin embargo yo le he previno que sé acerca de la tienda y algo más. Él me amenazó por cuchillo, incluso apoyó le en la garganta, pero dije que él no debe nada, excepto el único: para que él no desembuche acerca de nuestras relaciones. Entonces nosotros jodimos más una vez y después de eso nos veíamos durante largo tiempo hasta que el fue reclutado por el ejército. Y  en la noche del sábado, cuando yo no pernoctó a casa, regresando en casa, el padre quería azotarme con la comba, ya en dieciocho, pero la madre me defendió, motejando a él, un pervertido y un incestuoso. Después ellos no hablaban durante varios días.
      -¿En qué posición te entregabas a este segundo chico?
      -A primera vez a la misma manera, - Inga se ha atascado.
      -¿Y después? ¡Di, moza! Inga se puso roja como un cangrejo.
      -En la misma, en qué tú me azotabas ayer mañana.
      -¿Es todo? - su torturador preguntó severamente. -¡Mira me en los ojos!
      -También nosotros intentábamos así: él estaba tumbado en la espalda y yo estaba arriba, como en caballo, - Inga estuvo toda roja.
      -Así te preocupas en vano. Doy la bienvenida a la libertad de costumbres, - después despacio, recalando cada palabra, como si transmitiera el comunicado oficial acerca del principia de la guerra termo-nuclear, añadió: -¡SI VOSOTROS NO SOIS LIBRE A LA LUZ SEXUAL, ENTONCES VOSOTROS NO SOIS LIBRE EN ABSOLUTO!
      -Apesar de todo, me repruebas. Me entregaba al chico, sabiendo que es un pederasta.
      -Lo que fue jodido, no tiene importancia. Está mal tener sólo dos circunvoluciones en el encéfalo. Aunque su hermana es una psicópata, pero es más sensata,- el secuestrador sonrió y añadió una frase poco conocida de Pushkin de "Escenas de la época de caballería": -¡Vale! La canción es como una canción y la horca es como una horca. El cable que tiene, está conmigo, y voy a zurrarte aquí, - las chispas diabólicas brillaron en los ojos. - Sólo al principio, sumérge te siete veces. Ahora es útil especialmente que te enfríes. ¡Ver, cómo te pones rojo!
       Inga entró en el río, hizo como él ha ordenado, luego vino a tierra. Ahora el malvado lavaba las manos.
      -¿En qué postura debo estar?
      -¡Todos cómo ayer: de rodillas, la cabeza en el suelo, las manos detrás, juntar y no separar, no caer al lado!
      -Por favor, atarme. Y si no soportaré veinte y cinco con el cable, - Inga se puso pálido.
      -Acostúmbrate a soportar. Si no empiezas a aprender, no aprenderás jamás. Poniéndote en camino, sin hacer el primer paso, nunca conseguirás el objetivo. Si caes al lado, te asirás al arañazo o te cubrirás con la mano - entonces añadiré. No morirás de esto, mi ninfa, sólo serás más sana.
      ¿Qué podía ella hacer? Encontrando casi único lugar llano en la pendiente de la orilla, la chica desnuda posé como se fue ordenado a ella. Pero ¿qué es? El miedo disminuyó y en vez de él, un ansia frenética vino, el ansia que ella se entregue, estando en esa posa.
       El silbo se oyó bruscamente. La punta del látigo picó exactamente entre dos hemisferios que fueron se apartado un poco, no lejos de la entrada prohibida. La onda de la voluptuosidad que antes ha afluido, curiosamente ella continuaba de coexistir junto con el dolor creciente. La segunda vez, ciñendo los orbes atractivas, la punta del látigo picó al comienzo de la cadera.
      -Sss, - Inga comenzó a silbar. Y después de tercer látigo un "huy" muy largo resonó que imposible distinguir del grito de la pasión. El dolor excitaba. Ella quería saltar y moverse en alguna danza salvaje. Incluso algo atractivo estaba aquí, pero este se convirtió cada vez más intolerable después de cada látigo. Finalmente, el dolor alcanzó la victoria definitiva y primer "¡ay!" fuerte se oyó después del décimo látigo. Después de unos tal "¡ay!" la chica oyó la voz de su verdugo:
      -Ya es quince, todo terminaría ahora, sin embargo, no eras franca. ¡Otra vez no te atreva a mentir! ¡Toma ésta! ¡No te atreva a mentir! ¡Toma ésta!..
       Después del diecinueve látigo Inga comenzó a temblar debido al zollipo y apretó los dedos con vehemencia, porque muy quería asir las mitades azotadas, frotar ellas y encogerse ella misma. Toda encendida, ella clavó los dientes en la hierba y las lágrimas se derramaron de los ojos como un granizo.               -Aquí es todo, moza, dejas de sufrir, puedes liberar de las manos.
       Inga, quedándose de rodillas, desengancho las manos, se irguió, frotando el culo azotado, entonces secó las lágrimas, escupió la hierba con el suelo y respiró aliviado. Las manos continuaban de tiritar.
      -Gracias por la lección, maestro. ¿Puedo lavarme?
      -No puedes, sino debes.
       Inga bajó al río, lavó el resto de la hierba y del suelo cerca de la boca, bañó los ojos, varias veces suspiró profundamente y marchó arriba. Su verdugo se unió a ella. El dolor penetrante se convirtió en la fiebre local y en el hormigueo leve. Las cicatrices rojas, a trecho magentas, fueron visto claro, adornando el cuerpo juvenil de la chica a su manera. Otra vez Inga tenía que asombrarse a sí misma. Estando desnuda y sólo azotado, ella quería de nuevo entregarse a esta bestia, y no se sentía nada como una desgraciada miserable. Estrellas de la picardía resplandecían en los ojos ahora que no tenía lugar antes. También ella se alegraba que su carcelero se convirtió más hablador últimamente. Ahora ella quería hablar con él día y noche.
      -Maestro, ayer has prometido de contarme algo, un gran misterio, - Inga se dirigierón animadamente a él.
      -¿Y estás preparada a escuchar? - Él miró atrás a ella. - ¡Vaya! ¡Es maravilloso! Ahora mismo acaba de azotarte, pero, mirando a la cara, veo que estás llena del optimismo. ¡Lo apruebo! ¿Pero si puedes escuchar suficiente fijamente para estudiar y no olvidar jamás?
      -Espero, - la chica respondió, sonriendo.
      -Sin embargo, tienes derecho a no estar conforme de acuerdo, y yo no voy a clavar mis convicciones en tuyo culo lindo con látigos, pero tú debes saber que también tal opinión existe y recordar bien su contenido. No estás obligado a conforme con algo, sino recordar. ¡sin duda! Si olvidas, yo te azotaré. Y sabes el "Code de la cautiva": una cosa es no solucionar un problema difícil y otra cosa muy distinta es no aprender lo que está metido con cuchara. Entonces estará duele a sentarte, es claro. ¡Toda la atención aquí, moza! Súbitamente su tono cambió de amistoso y de juguetón a un severo e imperativo. Entonces él añadió más suavemente: -Siéntate en el tueco y escucha.
       Ella se sentó. El tueco áspero pinchó de nuevo las mitades desnudas y azotadas. Aunque Inga no se preocupaba debido al castigo reciente, sin embargo, no quería repasarlo. Que no estar castigada de nuevo, ella representó la atención fija.
      -La primera parte de esta gran verdad consiste en las cuatro palabras: LA MAYORÍA DE LAS PERSONAS SON IDIOTAS. ¿Qué vas a decir en respuesta?
      -Espero, no estaré castigada, diciendo francamente: ¿No me tomas el pelo? ¿Y lo es un gran misterio? Ya he oído algo de eso.
      -Precisamente se trata de eso que sólo la parte primera ninguna nada. Pero aquí la parte segunda: ...CONFORME A SU PROPIA ELECCIÓN. Ahora un comentario es necesario, por eso escucha cuidadosamente.
       Cada humano fue nacido como un genio. Cada de ellos es capaz de obtener tal alturas que son comparables con Newton o Einstein: Aquí es una contradicción: todos son genios y todos son idiotas a la vez. Pero el hecho de que la libertad es dada para cada humano, él puede elegir el camino del genio o también elegir el camino del idiota. Y final él puede saltar de un lado a otro o, yendo largo tiempo en el camino del idiota, entonces a volver sobre sí y, "cambiando la aguja", salir al camino del genio.
       ¿Cuál es la trayectoria de un genio? ¡ES LA BÚSQUEDA! A buscar en el interior de sí mismo un filón de oro, de qué el rendimiento estará inagotable. Tomemos, por ejemplo, la radio: ella calla hasta que esté sintonizado en una onda necesaria. LA BÚSQUEDA es hecho por el botón de sintonización. Nuestra predestinación, sólo nosotros entramos en la fase consciente de la vida, comenzar esta búsqueda. El principio de la búsqueda es la misma penitencia. Es que el equivalente de la palabra de griego antiguo "penitencia" significa literalmente algo semejante al cambio de la mentalidad. ¿Me escuchas, moza? Yo te examinaré. Si olvidas alguna cosa, entonces te azotaré.
      -Continúa. Tengo interés en saber.
      -Si escuchas, esto debe ser interesante de hecho, porque antes, en condiciones soviéticas no podía oírlo en ninguna parte. Incluso en los países libres la mayoría de las personas van al camino del idiota ¿entonces qué esperas tú aquí? Nota: aquí cada humano es forzado a estar en la colectividad, a toda costa, y sin embargo, eso es muy necesario a alguien. Incluso si una fiesta coincide con los días feriados, no dejan a holgar durante varios días seguidas, intentan forzar todos a trabajar, pagando estas días o difiriéndolos en las vacaciones. ¿Y cómo sino? De otra manera un humano puede encontrarse solo consigo mismo y REFLEXIONAR. Si él reflexiona, entonces tiene su oportunidad de cavar hasta algo. QUIÉN SE HA ESTABLECIDO A PENSAR, USANDO SU PROPIA CABEZA, AUTOMATICAMENTE ÉL SE CONVIERTE AL TAMAÑO DE CABEZA SOBRE QUE TODOS LOS OTROS. ¿Pero cómo puede un hombre desarrollarse, cómo él pueda descubrir su filón de oro o sintonizar en la onda necesaria, si en realidad, incluso mucho creyentes tienen en sus mentas tal lugar para la sociedad que es predestinada para Dios? Él compara cada su paso con la opinión de la colectividad, cada bagatela de la rutina cotidiana. Si al menos mentalmente él se aparta por milímetro del comportamiento de uso general, en su imaginación en un momento tías y comadres aparecen que señalan con el dedo a él, patanes que le golpean en la cara, le insultando con las palabras injuriosas...
      -Pero eso está en todo el mundo...
      -Vamos comparamos. Un inglés puede jugar no importa cual papel en presencia de los otros, él mantendría las reglas tradicionales incluso más correctamente que un eslavo. Sin embargo, por ejemplo, es posible, su mejor amigo no sabe nada acerca de las relaciones con la esposa, si ellos se amen o tengan la intención de divorciarse. La sociedad es estúpida en todo el mundo, pero allá no es tal control ni tal intervención en la vida privada. El aislamiento no es considerado como alguna cosa subversiva. Más bien es una cosa vergonzosa a meter las narices en asunto ajeno en vez de ocuparse de propios problemas. Por eso podemos ver allá una sociedad más desarrollada en todos los aspectos, incluso la situación económica, porque allá todos los caminos son más abiertos para personas que han reconocido ellos mismos como las personas fuertes. Cuando tú estudiabas en la escuela ¿tenían allí los casos del acosamiento colectivo a alguien solitario?
      -Sí... Recuerdo...
      -Los parientes mayores instruían a los demás: "escudriña a los otros para ser como todos". ¿En qué resultado ha puesto eso? Y al hecho de que EL DERECHO A SER ELLOS MISMOS ESTÁ PROHIBIDO AHORA. ¿Cómo es posible descubrir el filón de oro si está prohibido alejarse del lugar indicado? ¿Cómo puede la radio estar sintonizado en la onda necesaria si está prohibido girar el botón de sintonización? Como el resultado nosotros vemos la sociedad que representa una muchedumbre de las idiotas. Uno está estimado como una persona inteligente, otra persona como un tonto, pero no busca ninguna persona inteligente entre todos ellos: no está allí. Ser conscientes: ninguno no te aconsejará nada bueno, e incluso si su consejo es justo, entonces eso será una casualidad rara, la misma rara como una gran cantidad de dinero que está encontrada en el camino fortuitamente. Es el único humano, a los consejos de quien puedes dar oídos, sólo uno en toda la Tierra.
       Inga se sonrió irónicamente y apartó la mirada, pensando: "Él tiene una opinión demasiado alta de sí mismo. ¿Es eso megalomanía?
      -Mírame en ojos, la moza forestal. El único hombre existe en todo el planeta, sólo único hombre, los consejos de quien tú puedes tomado en serio. Ahora acabas de pensar, quién es este hombre, y no adivinó. ¡ESTA PERSONA ERES TÚ MISMA!
       La hermosura desnuda, estando en el tueco y mirando al instructor severo, se quedó con la boca abierta debido al asombro.

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El texto ruso original: https://www.proza.ru/2009/12/20/1217                                        

                                                          

понедельник, 27 мая 2013 г.

El secuestrador enigmático. (Capítulo 3).

       Yendo para llevar las varas, una idea seductora de la evasión ocurrió a ella, pero ella no sabía en absoluto a orientarse, y su carcelero ya ha esclarecido éste. Después del secuestro, en segundo día él había azotado un poco a ella, porque en día de sol él había ordenado a ella de recoger algunas chámara por hoguera al oeste a cien metros, pero ella había ido al oriente. En nublado día ella podría hacer un círculo y venir al mismo lugar, y en día de sol, si a seguir por la misma dirección, no lo sabe, cuanto tiempo tendría que irse, es posible quedar sin agua por mucho tiempo en el bosque, aunque hacía calor. Era posible ir a lo largo del río sólo abajo y él alcanzaría a ella pronto. Pero irse a río arriba, allí un pantano amplio: no se ahogaría, pero se atascaría, abandonando el calzado en el tremedal.
       Donde ellos estaban, Inga no lo sabía. Ella había vivido en la casa de su amiga Tania a donde esta amiga había llegado a relajarse en las vacaciones de verano. Allí todos conocían el uno al otro, y el lugar estaba alejado relativamente, así no recelaban los huéspedes que no eran invitadas.
       Entonces, estando al cabo contrario del aldea, Inga había sentido una necesidad a cumplir. Ella entró en los arbustos, cumplió el acto pequeño y súbitamente... alguien puso el dogal al cuello y una voz ronca pronunció:
      -¡Ve a donde yo te diré! De otra manera el dogal se apretará y yo te llevaré mientras que tú perdieres el sentido. ¡A pesar de todo, la resistencia es inútil! ¡Porque sería peor!.
       Iban cinco minutos. Ella estaba toda pálida, con el dogal al cuello. Después él descolgó el dogal. Inga se volvió, vio un tipo delante de ella. No es un fortachón pero con las manos nudosas, un hombre metido, a la edad vaga, pero era obvio, él era mayor que ella. Sus ojos expresivos brillaban alegremente debido a la presa estaba cazada acertado.
      -¡Ahora escucha, moza!
      -¡No te soy una moza!
      -No es el punto. Te conozco. Conozco qué es la calle que vives en Moscú. Hay tres ventanas en ti apartamento, - él dijo el domicilio particular de ella, contó donde sus padres trabajan, quien y cuando está en casa. Contó muchos otros detalles, incluso que la madre había azotado a ella, cuando ella tenía catorce años.
      -¿Qué quieres algo de mí? - Inga intentaba de pasar a la ofensiva.
      -Hay una buena novedad y una mala. La buena: yo no voy a matarte, no voy a violar tampoco.
      -Y gracias por eso.
      -Aquí y la mala una: ¡Yo te secuestro! A partir de ahora tú estás en mi poder, estás a las ordenes de mí. Si quiero, haré te desnuda a arrastrarse diez kilómetros, y tú cumplirás.
      -¡Por supuesto que no! ¿Es que quieres chupar el...?
       La mano del desconocido peligroso hizo un movimiento fulminante. Un silbo se oyó. Inga se estremeció y llegó a tiempo de pensar: "¡Ay, soy una tonta! Exasperé lo, pero él es un loco. ¡Él va a matarme!" Algo сiñó la cadera izquierda y adhirió a través del chándal. El dolor aumentó y de golpe el segundo látigo siguió. Inga se asió del punto de la contusión y frotaba, silbando del dolor. Apenas ella acaba de comprender que está es una azotaina, pero no es una tentativa de asesinato. Cuando ella se puso en cuclillas, él dio a ella dos latigazos más: una vez en las nalgas y una vez en la espalda. Inga dio alaridos, puso ojos de plato, se levantó bruscamente. El desconocido cogió fuertemente a ella de la mano, diciendo:
      -Ahora yo no tu ordeno a reptar, poniendo en veinte uñas, pero caminaremos a pie, y de otra manera, moviendo poco, engordarás, perderás tu belleza, y tú eres una moza estupenda, a pesar de que estás infame, como todas las demás, pero tú serás una niña tranquila conmigo. Ahora yo desnudaré tu culo, ya  te he dado cinco latigazos, el resto es noventa y cinco de ellos.
      -¡No lo hagas! Eso duele... S-s-s, - silbó la chica dispuesta a resignarse, frotando la espalda por la mano libre.
       Él puso un parche negro a ella en ojos, para que ella no vea, a donde van, y llevaba a ella, previniendo cuidadosamente acerca de mogotes, fosos pequeños y ramillas dirigidas a la cara. Iban andando durante cerca dos horas, luego el parche estaba quitado. El cielo se cubrió por nubes, pero sin lluvia. El secuestrador controlaba frecuentemente la dirección usando la brújula, a la vez ordenando a ella a volver las espaldas. Ellos iban muy largo tiempo y han venido al lugar trazado sólo en el tercer día. Pasaban dos noches bajo las estrellas. Varias veces él ponía el parche a ella en ojos, tres veces de las cuales, parecía, ellos atravesaban algunas carreteras. Estaba claro que se han ido a cerca de cincuenta kilómetros, y es posible, ahora si regresar a Moscú lo usando en vez de ésta, algún otro ferrocarril. Puede registrar todos los bosques alrededores cerca del aldea - en vano. Y cuando echarán de menos, entendiendo que justamente el secuestro ha tenido lugar, ningún perro no podrá seguir la pista: será tarde demasiado.
      -¡Qué alicuz es! - La chica pensó. - ¡Cómo ha caído de las nubes!
       En el aldea, donde los rumores se propagan en todo el condado y se exageran, ninguno no ha notado un hombre sospechoso que acechaba a ella ciertamente más largo tiempo que durante un día, tal vez, más largo tiempo que una semana.
       Inga comenzaba a comprender todavía un poquito que el proverbio "el conocimiento es una fuerza" no es una frase vana. Ahora ella estando en el territorio del estado fuerte que además tiene inclinación a inmiscuirse en todas las cosas, incluso hasta en los adulterios y en la educación de los niños en el espíritu del marxismo-leninismo, pero se ha encontrado en completamente otro estado donde él es un señor y ella es una esclava, a quien él azote como una cabra y por efecto de eso ha forzado que la chica adulta a obedecerle como una pequeña, aunque está bien que él no... ¿Pero qué pasa con ella?
       Una onda agradable ha pasado en bajo vientre. Un poco serpenteando con caderas, Inga ha vuelto sobre sí. Regresando y tendiendo las varas a su verdugo, Inga ha pronunciado de todo corazón por primera vez:
      -¡Azota me más dolorosamente! De hecho, azota-me cómo es debido, - y añadió para su capote: -Afin que no quisiere de joder con éste loco.
       Estando pie, ella metió las manos detrás de la cabeza y cerró los ojos. Un silbo se oyó y la vara, golpeando con medio en la cadera derecha, con su punta se ha engorrado en uno que de izquierda. Los golpes seguían uno tras otro. Inga abrió los ojos que al poco tiempo como si vieran las estrellas, entonces ella comenzó a un poco saltar como un juguete mecánico. Cuando la azotaina ha terminado, ella se ha inclinado, acurrucándose, gimiendo ligeramente y frotando los verdugones que se convertían en escarlatas. Las lágrimas no eran. Volvió en sí, se puso de rodillas y dijo como siempre:
      -Gracias por la lección, señor.
       Él acarició a Inga en sus cabellos, tocó la oreja, jugando.
      -¿Has olvido, ninfa, que ya tenemos la lección de auto-flagelación?
       ¡Oh, cómo ella odiaba estas lecciones! Él la acostumbraba como una monja en época medieval, de azotar a ella misma. Solamente tres golpes, pero la calidad perfecta estaba exigida. Ella debería estar castigada por diez golpes para un golpe falso, y con son su mano, teniendo en cuenta que él podía azotar más duele que la madre con la comba.
      -Hoy azotarás en la cadera derecha. Aquí, ten eso, - él dijo, tendiendo el mismo cable a la chica.
       Inga tomó el instrumento de su propia tortura en la mano derecha y separó con anchura las piernas. ¡Maldita sea! De nuevo esta onda agradable pasó a través de ella. ¡Oh, no! Dio un zurriagazo fuertemente a ella misma en la pierna derecha así que el medio del cable tocó y el cabo, enrollando con la cadera, se clavó detrás. Inmediatamente, ya Inga dio un zurriagazo a ella misma en segunda vez y de nuevo, casi en voz muy baja: "¡Ay!" Ha encontrado de la valentía de alzar la mano en tercero vez. Después de eso la chica se ha puesto colorado a cara, las lágrimas goteaban de los ojos.
      -¡El bravo, moza! Sólo, ten en cuenta que es el cuerpo que experimenta el dolor, pero tú misma tienes absolutamente nada que ver. Es difícil de explicarlo usando las palabras, eso se aclarará con la experiencia. Voy a citar sólo un ejemplo. El dolor cae en te como una carga pesada, y tú le intentas de arrojar, usando tuyas propias fuerzas. Pero no hay suficiente de ellas. No se puede jugar contra el dolor a ¿"quién vencerá"? Hace falta irse de él. Aquí las preguntas claves que es necesario de hacer a ti misma: 1) ¿Qué es el dolor? 2) ¿Cómo eso me afecta?
      -Como tú me has azotado por la evasión, toda tuya teoría habría fracasado. No fue antes.
      -¡Lo tienes bien merecido, moza traviesa! Tengo la sensación de que todavía podremos jugar a los "chillos, saltos y combas", - él dijo, sin poder disimular su éxtasis. - Quieres vencer las dificultades a la vez. He introducido las lecciones de auto-flagelación precisamente afín que tú empieces desde cosas pequeñas. No puedes en primera clase estudiar los manuales de décima una. Sin embargo, a veces puede convertir el dolor en la alegría. Por supuesto, eso depende de la individualidad. También el dolor puede tener una gran parte de matizes como los colores, los sonidos, los olores, los gustos. Es imposible que tú no hayas notado que los dolores de la vara y del cable son diferentes.
      -Sí, de hecho el dolor es diferente que de la comba de la madre y del cinturón del padre, pero ellos me apaleaban raramente. Sólo si alguna cosa fea especialmente habría tenido lugar.
      -Ni siquiera eso era mal que te apaleaban raramente, pero estaba mal que ellos te han cesado de apaleaban temprano. Aunque, tal vez, sea mejor. Aquel debe castigar que es capaz de enseñar algo. Sin embargo, no he terminado acerca de la reacción diferente al dolor, hasta alegría. ¿Sabes que los flagelantes españoles, caminando por la calle, fustigaban ellos mismos por látigos, hasta la medida que la sangre salpicaba, y cuando chicas caminaban al encuentro, ellos intentaban para que las gotas de la sangre salpicaran en las chicas? Y Spartan chicas estaban azotado no sólo para que castigaran a ellas, pero también que fomentaran su sensualidad, y a veces durante una azotaina ellas tenían unos orgasmos.
       Cada vez más largamente Inga desencajaba los ojos debido a la sorpresa, mirando interrogativo al narrador extraño.
      -Ya he oído, no lo sé justamente, es verdad o no es, antaño, algunas personas, a fin de que una buena suerte siguiera a ellas, contrataban a los maestros que sabían de azotar como debe ser, desnudaban y permitían de ligar ellas, gritaban del dolor como tú entonces, después de eso agradecían e incluso pagaban al contado. Pero no lo sé, de qué tenía lugar más en realidad: de la superstición o de alguna verdad mística. Por supuesto; tú piensas que soy un loco que es aficionado por la flagelación. Pero es desconocido, qué tú serás aficionada cuando te convertirás en tu misma.
      -Quiero ser como toda la gente normal.
      -Pero entonces serás una desgraciada. La sociedad humana qué existe, ella no está compatible con la felicidad. Jean-Jacques Rousseau tenía razón que el hombre está infeliz, estando en la sociedad. "Apresuro el paso para alcanzar al campo, pronto viendo el verdor, yo comienzo a respirar. ¡Si es extraño que me gusta la soledad! Veo sólo el animosidad en las caras de hombres, pero la naturaleza siempre me ríe". (la traducción conforme Chat Vert) Así él escribía en su último libro "Ensoñaciones del paseante solitario" Y éste gran hombre quería construir una sociedad feliz - eso es su error trágico. De hecho, resultó que los mismos conceptos el "felicidad" y la "sociedad" son incompatibles.
      -¿Puedo sentarme en el tueco, porque estoy cansado?
      -¡Siéntese, belleza! Permito.
       Sólo ahora él notó que ella se ha olvidado no sólo de ponerse el bañador, pero incluso continúa de mantener el cable en la mano. Inga se sentó con el culo desnudo derecho en el tueco áspero. En algunos puntos picaba ligeramente después de la azotaina de hoy. (Después de esa azotaina terrible por evasión, ella no podía sentarse ni en ese día, ni al día siguiente).
      -¿Acerca de qué yo acabo de hablar?
       Inga comenzó a acordarse de eso, temiendo.
      -Da me el látigo. Inga obedeció e inmediatamente acaba de acordarse:
      -Has dicho que la felicidad y la sociedad son incompatibles. Su torturador arrolló el cable y enganchó le con el slip, usando un borne especial.
      -No te hago creer en este por fuerza, sólo sabe: tal opinión existe también. Estoy de acuerdo con esta opinión, y puedes convencerte más tarde, usando tuya propia experiencia, si yo estaba en lo cierto. Aunque no aconsejo de demorar la experiencia. En este caso tu vida estuviere malgastado.
      -¿Pero cómo podría existir una felicidad en la soledad? Es imposible.
      -El Poder Soviético ha asustado todos vosotros, parece que un hombre solitario sea una nulidad. Debes de contradecirme. Debes de experimentar muchas verdades y no siempre es posible probar ellas usando sólo razonamiento. Pero sucede que los partidarios solitarios encontraban uno a otro, cuando en sus pareceres, en sus inclinaciones, muchas cosas, muchas en cuanto como es posible, coinciden.. La historia conoce tan granes alianzas. Después desean ampliar el círculo. Al principio reciben los principiantes con recelo, aquí aplicándose con sobra. Después al contrario, ellos intentan insuficientemente, recibiendo no importa quien a su comunidad. ¡Ya empezamos! Los soplones, carantoñeros... y finalmente la gran unión se convierte en la sociedad trivial, pero la sociedad, como Rousseau había escrito una vez, es un rebaño humano. De intentar de crear una sociedad feliz, estaría lo mismo caso que calentar a la calle en el invierno, mientras que en realidad debe a calentar la casa y cerrar las puertas más herméticamente.
       Ahora, ya estás fatigada. Es demasiado a la vez. En caso contrario, entrará volando en una oreja y volará a través de la otra, - a la vez él ha jugado un poco con la oreja. - A propósito, mi hermosura, mañana será miércoles, y yo te azotaré con el cable de acuerdo con el Code. ¡Aguanta, moza! - El verdugo se ha sonreído alegremente.
       E Inga se excitaba, debido a sentada en el tueco. Ella no podía librarse de las sensaciones agradables que estaban producidos de todas las cosas alrededor: y el tueco áspero, y el aire libre del bosque, que refrescaba el cuerpo por el fresco agradable, porque ahora mismo el sol se ha ocultado detrás de la nube, y la voz del desconocido extraño que por primera vez hablaba con ella tanto largo tiempo, la carne agitada claro debajo del bañador. De súbito ella deseó de nuevo de entregarse a él, de estar empalado en su palo, de estar calada, y dejar será que será. O hincarse de rodillas y de entregarse a él en la misma postura como hoy daba azotar a ella, y mientras que eso a apoyarse la cabeza en la hierba y gritar de la felicidad a la misma manera como ella gritaba del dolor. ¿Pero existe la felicidad en la Tierra? ¡Sin embargo, qué la gente comentaría! ¡Oh, Dios mío! Ella se ha cambiado a tal grado que está en el tueco, está desnuda absolutamente, incluso ha olvidado de poner el bañador, está delante del tipo que es excitado claro, vestido sólo en el slip. Inga se puso en pie y comenzó a poner el bañador. El secuestrador examinaba la chica. Ella se sentó en el tueco de nuevo. El ansia iba. ¿Si veía alguien ellos? Debería enviar los dos en el manicomio - así harían. ¡Pero estaba tanto bueno!
      -La sociedad y la felicidad son incompatibles, - estas palabras se escaparon de Inga, y una lágrima rodó bajo que ella se secó con la mano pronto y reprochó a ella misma mentalmente por el sentimentalismo que no tenía lugar antes.
      -Quizas comienzas a comprender algunas cosas, - él volvió las espaldas, frotando el slip delante.
       Su chica cautiva lo notó, y la onda voluptuosa dio una vuelta de nuevo en la parte baja de la columna vertebral. De súbito él se volvió bruscamente, mirando a ella la mirada exaltada, fijamente a los ojos:
      -Ya tú estás dispuesta y mañana, después del rito, te diré una gran verdad que es actual para todo el tiempo y todos los pueblos.

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пятница, 17 мая 2013 г.

El secuestrador enigmático. (Capítulo 2)

      -¡Qué ya guapa eres! Pero dejar tuya espalda descansa, aquí esta pieza traviesa, por lo visto, se ha aburrido, y debo jugar con ella, - dijo él, pellizcando Inga al centro mismo de la nalga derecha. - Ahora ve en el rollo.
       Inga obedeció, llegó hasta el rollo, subió a él y se puso en cuclillas. Aquí era su aseo. Ya el secuestrador ha preparado el papel. Hacerlo, ella debía delante de él y al mismo tiempo mirarlo en cara, sin echar un vistazo a un lado. Así él inculcaba a ella la sinceridad que sobrepasaba todos los límites. Ella debía desnudar delante de él todas las partes de su cuerpo, todos los escondrijos de su alma, descubrir delante de él todo que es posible.
       Sintiendo una caza fácil, los mosquitos llegaban juntos gradualmente. Ya dos de ellos picaban con su espiritrompa en la cadera, varios de ellos picaban en la espalda, un en la nalga blanda, y uno más picaba en el más vulnerable lugar, provocando un picazón insoportable. Inga ha sacado fuerzas de flaqueza y se ha vaciado definitivamente.
      -He acabado lo.
       Como de costumbre, sin alguna aprensión, su carcelero con el papel higiénico llegó a ella y secó la esmeradamente. De alguna manera Inga no quería acostumbrarse a eso y enrojecerá de la vergüenza. Él echó el papel a la quemadura y le prendió fuego. Obedeciendo a la costumbre loca, Inga iba al río por la vereda holladera, donde nadie iba, excepto ellos dos. El malvado seguía detrás ella.
      El río corría paralelamente a un arroyo qué se desembocaba en él, y esto arroyo contenía el agua glacial del manantial. El arroyo corría por el fondo del barranco profundo, y la tienda de campaña estaba montada allá arriba. Sin embargo, incluso en el río, el agua estaba más fría que en otros ríos cercanos, porque tales arroyos fríos estaban en abundancia aquí y todos ellos desembocaban en el mismo río.
       Bajando de la orilla abrupta y alta, cubierto por el bosque, Inga entró en el agua por encima de las rodillas. El secuestrador, siempre estando vestido de taparrabos en tales casos, entró a la huella, llevando consigo el jabón, dejando la jabonera en la orilla. Lavando a ella el resto de lo que él ha fallado secar con el papel, él jabonó su mano de nuevo e hincó a ella en el agujero estrecho su dedo del corazón jabonado. Inga se ha estremecido involuntariamente. Si un pensamiento acerca de otros no soflamaba a ella en los colores de la vergüenza, es posible, eso habría estado muy agradablemente. Más de diez días esto no llegaba hasta ella que tal acción es capaz de inflamar mucha de la pasión. Sólo ella ha comenzado a notar que su atormentador estaba suscitado en tales momentos, pero eso podía estar explicado porque pronto la azotaina se acercaba, e Inga ha notado desde el primer día, con qué alegría él azota a ella. Tenía curiosidad: ¿Si éste es el mismo sadismo, acerca de qué ella había oído en alguna parte? ¿O es el sadismo alguna otra cosa? Ella se consideraba como una chica competente de la familia honesta. Es cautelosa, no permitiría una deshonora, no haría las tonterías. Por supuesto, ya ella no era una virgen, pero había suficiente de la astucia y de la mente no admitir para que después "eso" alguien burlesco señalaría a ella con el dedo, contando a los amigos borrachos, como él había estado juntas con ella, qué había hecho con ella y etcétera. Como todos alrededor ella estaba formada sin Dios. Ella tenía la opinión pública en lugar del Dios, y ella habría podido sacrificar lo que quieras por la opinión pública. Y si existía un culto del servicio a la opinión pública, (Dios, perdone al autor), nosotros habríamos "la Santa Inga" entre los otros santos.
       Pero aquí en el bosque, con esta bestia, su opinión acerca de ella misma estaba reducido a la nada y un modelo necesario, es decir, qué ella debe ser, él no estaba aún determinado. El temor por su vida y el miedo del dolor iban y se trocaban en el sentimiento de la nulidad propia y de la vergüenza, el mismo sentimiento qué se ocurría por aquellos detenidos habitualmente qué estaban violados recientemente en la prisión. Sin embargo, a diferencia de los últimos, ella había posibilidad de disimular y embellecer muchas cosas, en este caso la opinión pública acerca de ella, corrompido un poco después de su desaparición extraña, estaría restablecido de nuevo. Esto consolaba a ella parcialmente. Parcialmente, porque ahora ella debía hacer doble juego. Esto era de un modo desagradable porque desacostumbradamente y también con reprensión.
      -¿Es que olvidas? ¡Sumergirte siete veces! Gracias a número siete, los muros se habían derrumbado en Jericó, - él repitió su frase habitual.
       Obedientemente Inga se ha sumergido siete veces en agua fría hasta el cuello. Estos siete "golpes" del frío exasperaban hasta el mismo punto como los siete látigos, sin embargo, de otra manera completamente. Lo único que ella había oído acerca del Jericó, eso que la trompeta de Jericó estaba allí. Todos los otros eventos no eran conocidos a ella. Ella se consideraba como una chica desarrollada. Además, habitaba Moscú, casi en el centro. Pero esta bestia forestal regalaba a ella las sorpresas de su erudición cada día, la erudición en comparación con qué ella se sentía como un salvaje analfabeto, y el único consuelo eran un hecho que ella no es peor que los otros.
       Después de bañarse ella fue arriba, el secuestrador siguió. Yendo hasta un lugar convencional, ella se paró, se volvió hacia él, bajando los ojos, y habló a voz vibrada:
      -Señor maestro, debes me azotar más frecuentemente y más dolorosamente que yo seré más obediente. Por favor, azota-me, - pronunció las últimas palabras casi en vos muy baja y temió que él añadiría a ella del castigo por eso.
      -Satisfaré tuya petición, moza forestal. Recibiréis quince látigos como siempre.
      -¿Qué posición debo tomar?
      -¡De rodillas, el culo arriba, la cabeza en suelo, las manos detrás, tener ellas juntas y sin desconectar! No caer al lado. Si de otra manera, yo recomenzaré el cálculo. El malvado saqué las varas que se remojaban en el charco forestal y silbé con ellas. (Los miércoles y viernes el cable funcionaba en vez de las varas). Ya Inga estaba preparada hace mucho y pensaba interiormente:
      "Si pone-me, sería mejor. ¡Es un loco maldito!"
       Por la punta de la vara, con precaución él acarició su entrepierna, trazó a lo largo de la hendidura, hasta la espalda, pero no demoró más. La vara ha silbado en el aire y a la vez una manotada... el silencio... la segunda... la tercera...
      -Ay! - gaño Inga después de la cuarta. Estos "Ay!" alternaban ahora con los zollipos reservados y se convertían hasta el final en más largos gritos. En el final del rapapolvo ella se ha erguido, continuando a estar pie de rodillas y a través de las lágrimas agradeció la utilidad dada a ella. Después de eso se levantó y respiró con alivio: ha dejado de sufrir.
       Fueron a la tienda de campaña los dos. Ella ayudaba a encender una hoguera y preparar la comida y el té a su amo. El rito diario de mañana estaba terminado. Ahora pudo se ungir por el remedio contra los mosquitos y sentir libre. Aunque él podía de nuevo azotar a ella por una falta, no importa cual casual, estos castigos cortos, aunque ella no podía soportar incluso ellos sin gritos y lágrimas, sin embargo, ellos no provocaban tal miedo pánico.
       Sólo ahora ella prestó atención a la belleza severa y sombría del bosque con los abedul y abetos, al lugar escabroso por los barrancos, por las cuestas abajo y arriba, el lugar era alguno extraordinario en la provincia moscovita. Y el cielo, la mayor parte cuyo estaba cubierta de las copas de los árboles, él era pintado por el azul vivo, como estando lavado, a distinción del cielo blanquecino y sucio, qué está cerca de una gran ciudad. Eso era de lo cual el alma podía alegrarse, pero Inga no podía tomar el arbitrio de ésta.
       Ella estaba enseñada a no es nada además de observar la gente y ser la misma, como todos los otros, intentar no diferir de ninguna manera. Las librerías estaban colmadas por la cháchara comunista y por los ditirambos a la "patria", al partido y a Lenin. Era imposible comprar algunas bellas letras en el ambiente normal, comprar la literatura que habría estado libre de propaganda y siquiera apenas sensatas, incluso si esta literatura estuviera la más inocente a la luz de política. Esta era una escasez que costaba diez veces más caro bajo el mostrador que la costaba de hecho. Y de donde esta chica pobre podía informarse un consejo valioso de Carnegie: "Si la vida ha preparado un limón para ti, hacer limonada". Carnegie y los otros no habían ni rastro. Nadie oía acerca de él. El secuestrador enigmático, fingiendo que se pusiera a su trabajar, observaba la chica.
      -¡Memoriza! - su voz ha resonado. Inga levantó los ojos. - Memoriza, no hay ningún criterio objetivo de la actitud correcta a la vida. Aquella actitud de lo cual el mismo humano se siente feliz - ella es una actitud correcta. Aquella actitud a la vida de lo cual un humano se siente infeliz - ella es incorrecta. Memorizalo, yo preguntaré. Tú puedes no estar conforme con eso, pero memoriza: TÚ PUEDES ESTAR HECHA FELIZ UNICAMENTE USANDO LA ACTITUD CORRECTA A LA VIDA.
      -¿Es que consideras que puedo ser feliz aquí?
      -En realidad, tú puedes ser feliz en ningún lugar, salvo aquí. ¿Recuerdas tú, yo te he dicho que habías muerto hace tiempo? En aquella vida que vivías, la felicidad no puede existir. Tal vida no es mejor que la muerte. Mira a las mujeres que tienen cuarenta años. Muchas de ellas no saben hasta ahora lo que es un orgasmo. Si tú irás en el mismo camino, entonces llegara en el mismo lugar, a donde ellas han llegado. Porque en cuarenta años un humano puede amar y ser amado también que en veinte. Pero ellas ya han sepultado ellas mismas, ellas han manoteado en todo, se han negado de todo, usando esta frase banal: "no necesitamos nada", incluso intentan de bravear con eso.
      -Todo el mundo vive así.
      -Ellos no viven, sino beben del beque. Mejor no discutir. Mejor a probar uno, a probar otro, entonces tarde o temprano la verdad se descubrirá ella misma.
       Su carcelero se hacía creciente más locuaz. En esta vez él se ha exaltado hasta tal grado, si alguno aparece, él pensaría que turistas con el magnetófono escuchan de Vysotsky.
      -Pues bien, mi ninfa, vamos a ponernos a trabajar. Quítate el bañador y siéntate en los talones. Está así durante diez minutos y después de eso las asanas para estirar los músculos.
       Inga ha cumplido todos los ejercicios perfectamente, incluso del punto de vista del maestro. Al fin de ellos, se tumbó en espalda, se relajó y se durmió durante dos minutos.
       Dentro de media hora él ha llamado a ella.
      -Aquí, niña, un problema. Toma el bolígrafo, pero al principio escribe-lo que está necesitado.
       Y debería escribir siete veces: "Está estudiosa, oh chica, para que tú no estuvieres azotada". Desde luego, no siempre Inga lograba ser estudiosa suficiente. Los castigos pequeños que seguían ordinariamente después de su faltas, ahora no provocaban el miedo, pero la misma sensación negativa, como los tratamientos desagradables, como una inyección dolorosa o un lavado de la herida y algo así.
       Cuando la frase ritual estaba escrito, inmediatamente el secuestrador volvió a hablar:
      -¡Toda la atención deja aquí! Nosotros hemos un segmento con un punto en medio. Nombremos este punto, un centro. Nombremos este segmento, una bola unidimencional.
       Inga ha alzado los ojos a él.
      -¿Quieres convencerte, es que me he guillado? Al principio, escucha hasta el final, entonces resuelve si no quieres estar azotada de nuevo, apenas después de eso sacará conclusiones. Si soy un loco, entonces la solución no existe, sin embargo ella está escrito en mi bolsillo, preparada y tienes que hacer un descubrimiento pequeño que está descubierto ya hace mucho. Así, el volumen de la bola unidimensional es igual 2R. Tomemos una bola bidimensional, éste es un círculo. Él volumen-2 de la bola bidimensional es igual... - él miró interrogativo a Inga...
      -Pi - R - al cuadrado, el volumen-2, ésta es el área del círculo, - Inga respondió gustosamente, incorporándose en el juego y alegrándose de su propia comprensibilidad. Él quiso responder con ironía: "Y eres aguda, moza", pero se dio cuenta oportunamente que esté mejor no aguar su interés surgido a la matemáticas.
      -¡Justo! Y el volumen - 3, es decir, el volumen de la bola ordinaria es igual 4/3, pi, R al cubo. Así, moza: en matemática, uno puede trabajar no sólo en las tres dimensiones, pero en cuatro, en cinco y en más dimensiones hasta la infinitud. Éste está en el mundo físico no sabemos las dimensiones más de tres, podemos trazar sólo las tres direcciones perpendicular recíproco. Pero en matemática podemos verificar todos los cálculos de los objetos multidimensiónal. Todo concuerda, quiere decir que la teoría trabaja. Así: deduce la fórmula del volumen-4 de la bola a cuatro dimensiones. Doy te media hora por eso.
       Inga se inclinó sobre el cuaderno, sacó de él la hoja del borrador, volvió la página que no mirar estas palabras "...que tú no estuvieres azotada", y es posible ocurrirá así. Ella se fue con la cabeza en el trabajo. Durante media hora, inquietando-se como en un examen, ella buscaba alguna ley entre las tres formulas, pero no pudo encontrarlo a pesar de todo. Notó que este hombre extraño, estando de pie detrás de ella, mira en el borrador, donde el desarrollo de sus pensamientos está expresado en el proceso de buscar febril. Inga se volvió. Su torturador, estando pie, tenía en la mano una hoja pequeña del papel en qué estaba escrito por letra gruesa y bella: V=1/2 pi al cuadrado, R en el cuarto grado.
      -¿De lo cual enseñaban a vosotros en la Universidad? Y has terminado un curso anual, habéis estado en percha hasta las ecuaciones diferenciales que se complican gradualmente hasta el final, pero aquí una integración simple tiene lugar, no es difícil. Mira aquí: la longitud del segmento es la suma integral de los puntos; el área de un círculo es la suma integral de todas las cuerdas paralelas, incluso el diámetro; el volumen de la bola es la suma integral de todos los círculos que son formados debido a la intersección la bola por planos paralelos, incluso el gran círculo, y finalmente, mi niña, el volumen-4 de la bola a cuatro dimensiones es la suma integral de las bolas. Siguiente, los cálculos simples van. Ahora sabes que hacer, pero yo apuntaré a pesar de todo.
       Él tomó de Inga el cuaderno, el bolígrafo, hizo las cálculos necesarias que han conducido al resultado ya dado.
      -Lo que dirás?
      -Me debe azotar, - y añadió en voz muy baja, - como es debido.
      -Satisfaré tuya petición, moza forestal.
      -¿Cuál pose debo tomar?
      -Quítate el bañador, estarás pie derecha, teniendo las manos detrás la cabeza. No debes acuclillarte ni desunir las manos. Puedes gritar y saltar. No debes inclinarte demasiado. Lleva las varas. Azotaré en las caderas, por delante, diez veces.
       Inga se ha desnudado de nuevo. Quería llorar del despecho. No acaba de sentir el miedo. En lugar de éste, allí era un sentido de una persona que se había quedado frío.

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суббота, 11 мая 2013 г.

El secuestrador enigmático. (Capítulo 1)

                                                  (Traducción del autor; del ruso al español)   

      Sus ojos acaban de abrirse, parece, de sí mismos, interrumpiendo el curso de pensamientos vacíos que están masticados al matinal sueño ligero.  Los pensamientos que en sí mismos no tenían importancia, la hicieron durante un tiempo olvidar la realidad, cuyos aquellos que despertando, recordado con dificultad. El primer instante de la parada de estos pensamientos y de la indiferencia se cambió a la sorpresa: durante nada más al en una parte de segundo Inga todavía acaba no de comprender sino de sentir que la realidad promete estar más que extraña. En un interior estrecho y extraño, los rayos de sol matinal penetraban a través de las paredes rayadas que fueron similares de la lona.

       Inga acaba de moverse instintivamente. Un dolor flaco, dado señales de la espalda, al instante ayudó a ella a recordar todo. El destino daba un curso inverso insólito: no lanzaba de un sueño con pesadilla en la realidad despreocupada, pero al contrario. Eso, que parecía, deba de ser un sueño, se declaraba claramente, pretendiendo a la más real existencia. Algo, en qué no creería nadie, si el narrar, resultaba palpable de hecho.

       Y parecía que la naturaleza no quería de ninguna manera de reconocer el horror de la situación. El bosque verde fue populado de las vidas diferentes y fue llenado por el alboroto alegre de los pájaros. Como si todos afuera, en contra del sentido común, quería felicitar y saludar y sí mismo y el hecho que ella cayó en cautiverio.

       En alguna parte, es decir al rincón secreto de su consciencia ella ha descubierto un pensamiento traidor: "¿De lo cual, a decir verdad, pones nervioso? ¡Mira que todo está hermoso alrededor! No hay nada tan terrible. ¿Es necesario inquietarse por nada y?..." Inmediatamente otro pensamiento ha vituperado la primera, pero sin palabras. Ella ha imaginado los padres, los ex-condiscípulos, todos los conocidos del gran patio moscovítico desde el más joven al más viejo, ¿y si se enterarían? ¿Con todos los detalles? ¿Y si se enteran de lo que acabo de cerrar los ojos a todos estás? Pero de una vez el sentido común acaba de cortar este pensamiento, porque eso ya era demasiado. Ya ellos no pueden descubrir sus pensamientos secretos. ¿Es lo que ellos son como Messing? (Messing era un clarividente célebre - la nota del autor).

       Sin duda, aquí no hay nada algo de terrible por el momento. Si el monstruo apetecía matarla, él había millares momentos admirables para ésto,  y él se aprovecharía de la situación favorable ya hace tiempo para realización cualquier fantasía que pueden existir en la cabeza pecador de un maniático. Pero, incluso él no ha violado ella hasta ahora. Y aunque en esta época de Brezhnev nadie de personas conocidas a ella no osaría de apreciar este hombre como un hombre normal, pero él ha calculado todos muy exactamente. ¡Como exactamente! Rápidamente ella ha ejecutado mentalmente los eventos de las semanas últimas: parecía, su secuestrador no cometía ningún error. Admitir que él es loco, pero él es un loco inteligente, astuto y prudente, y es poco probable que él se ponga nervioso en perjuicio a sí mismo o en causa que él se ha propuesto.

       Inga se sorprendió que ella piensa; piensa desacostumbradamente independientemente y lógica es coherente. Hasta ahora ella no tenía a pensar por su propia cabeza de tal manera. Pensaban, parece, todos juntos: ella y aquellos que estaban cerca. Y no había ningún recelo de errar - los otros habrían retocado ella inmediatamente. Parecía que todos conocían el camino y conocían, si se puede expresarse así, un "horario", donde se afirma, a qué edad qué se puede hacer y qué no se puede hacer, el "horario" donde todas las personas normales viven. Pero el "horario" no preveía que pasaba a ella los últimos días. Ella es arrojada siquiera en el pasado distante, siquiera en otro planeta, casi en el otro mundo, y si comparaba con la vida real, nada era más parecido que un arresto súbito y la cárcel para aquellos que antes ni siquiera tenía en mente nada tal.

       Hoy la cabeza funcionaba precisamente y claramente, y ella sospechaba de lo cual. Anteayer noche el secuestrador ha emponzoñado ella por cierta porquería, es posible, ha añadido algo en té con confitura, hecho en caldero y echado en jarros. Él mismo, según parece, ha visitado una ciudad, porque ha vuelto de allá con las dos mochilas grandes que son llenados por comestibles víveres y menudencias de diferentes especies que son necesarias en bosque. Y ayer ella ha despertado muy entrada al mediodía, unos minutos antes de su volver, y no para escapar, pero habría sido difícil hasta a mover los dedos. Ella habría tenido éxito sólo alejarse a varios cientos de metros, qué ya una vez ha pasado, y ella comprendía, qué iba a ser para ella. Ella odiaba repetir algo como ésta.

       No obstante, no había nada de particularmente feliz. Esta mañana, como los otros, la vergüenza, el frío y el dolor aguardaban ella. -¿Has despertado, muchacha?

     - Una voz ronca y ruda acaba de resonar afuera. (Por desgracia, esto no era Vysotsky, aunque la voz paresía a él).

     -¿Qué, hora despertar?

     -Son las diez y media, puedes de roncar media hora más.

     -Tengo mejor esperar.

     -La ley está de tu lado, chulona,- su atormentador ha sonreído.

      Sin embargo, dentro de diez minutos, está harte de ésto espera fatigosa, y ella ha decidido aproximar este rito desagradable de la mañana: si él se comienza antes - se terminará antes. Y ella, dormido bien, como nunca antes, no quería en absoluto a estar tumbado a la bartola.

      Conforme al rito de locura, ella ha liberado del cuello de tortuga, del sostén, de los pantalones de chándal, incluso del taparrabos, y ha salido de la tienda de campaña, como si saltara a la olla.

     -Es justo. No quieres yacer después tal reposo. ¡Bueno, vuélvete de espalda! Inga ha obedecido.

      Toda la espalda era dibujada por verdugos después por culpa de estos ritos salvajes de ayer, de anteayer y más antes. Más abajo las huellas de nalgadas salían desde que la azotaina inolvidable por tentativa de evasión y resistencia. La vez pasada él había alcanzado ella, tocado de la oreja, agachado ella al suelo. Ella había intentado de golpear él con pie en punto vulnerable, pero había fallado. Después, él conducía ella, largo tiempo y con impasibilidad. "Es posible, antaño conducían Juana de Arco como este a su camino último" - había evocado de una lección de la historia. Entonces ella tenía miedo y había intentado de disimular el miedo con una pregunta inocente:

     -Hasta, no te riñes yo. ¿Por qué como esto?

     -Ahora mi fusta va te a reñir.

      En el camino a la represión, había evocado, sin querer, su infancia. A veces, el padre azotaba ella con cinturón, pero la madre protegía a ella como siempre, bautizado a él como un loco y un perverso, lo él ponía colorado, después de lo cual él toleraba las culpas de Inga mucho tiempo. Sin embargo, la misma madre, dado el caso ciertas culpas considerables, punía a ella muy raras veces pero cruelmente. Última vez, Inga cogía una jabonadura grande, cuando tenía catorce años, cuando muchas falsificaciones de las firmas de los padres en boletín de evolución eran revelados, y había una gran cantidad de las notas malas. Inopinadamente ella se había envalentonado, razonado mentalmente: "Es terrible sólo para las niñas pequeñas. ¿Hasta qué edad tendré miedo de nalgadas? ¡Qué importa! La madre mi zurrará le culo...ja ja ja".

      Entonces ella había obedeciendo la madre, desnudando su culo curvo bellamente, hasta ya a los catorce años, y había permitido a apretar su cabeza entre las piernas de madre. Al comienzo, siete u ocho látigos de comba eran aguantados por Inga en silencio. Querido de disimular su dolor aumentado, y ya era intolerable, Inga había rompiendo a hablar:

     -Madre... lo que me duele...- lo había resonando con la entonación suficiente despreciativa que podría interpretar así: "Aunque hay todos desagradablemente un poco, sin embargo, madre, te ocupas del absurdo". Pero la comba seguía a silbar, a clavarse en las nalgas desnudas, e Inga no se contenia más y gritaba lo que las mocitas gritan habitualmente en tales casos:

       -Oh, ¿qué estás haciendo? ¡Lo que duele! ¡Duele! Oh, no lo haré! - Y por último, gritando: Oh, no puedo más! - había ido en grito caótico, incoherente y tragando, el grito que había cesado después del último golpe inmediatamente y había cambiado en silbido y gemido bajo. Gritando algunas palabras injuriosas a Inga, la madre había dado un latigazo otra vez, y ahora sólo un latigazo había provocado un fuerte gemido de la muchacha. Después de la corrección, mirando desde la ventana por los ojos enrojecidos de las lágrimas, ella había visto uno adulto mozo que había sido una geodesta, estando de pie con una mira en la esquina de su casa y escuchando. Había estado avergonzada: desde luego él había escuchado como acaban de azotar a ella inmediatamente, y gracias a Dios que él no conocía a ella.

       Pero esta azotaina reciente debido a la evasión; había superado todos que ella confrontaba en la infancia. Entonces, él había ordenado a ella a abrazar un árbol grueso, atado las manos que no llegando el uno al otro un poco, en los sobacos él había tirado más una cuerda, envolviendo los hombros, entonces él había atado los cabos de la cuerda a un ramo arriba para limitar su posibilidad de acuclillarse. Después de este, el malvado había atado de firme abajo cada articulación tibiotarsiana a solas, para ella no intentase de cubrir su culo por los pies. Entonces, sin prisa, él había sacado del bolsillo un cable arrollado y doblado, de cobre dentro, cubierto de PVC y con una sección circular. El cable doblado era aproximadamente medio metro de largo.

       Un silbo armonioso había oído. Ciñendo la cadera izquierda y la nalga izquierda, las puntas flexibles del cable habían clavado en la nalga derecha. Durante los primeros segundos Inga no había sentido nada, pero inmediatamente el dolor que había cortado casi la respiración, este dolor invadió a ella, sin querer de aflojar.

       Ay! - la chica había alargado casi en un susurro echando atrás la cabeza. El segundo latigazo, melodioso y rodeando, había seduido rápidamente. Después de esto el tercero y el cuarto latigazos habían seguido, y todos ellos caían en el mismo lugar. Un clamor fuerte se había aído en el bosque. La barrera de la paciencia acaba de estar roto. Enseñando los dientes y mirando directamente a los ojos del monstruo con aire suplicante, Inga gritaba a grito herido, pero eso no detenía a él. Excitando, él continuaba sin piedad y rítmicamente de golpear las nalgas elásticas y blancas, aue ella volteaba, brincando muy de una manera tentadora, incluso por aquellos qué estaban los tipos experimentados. El cuerpo esperaba instinctivamente de eludir del dolor insólito y atroz; y ahora ella misma estaba depuesto a todo que este maniático podía exigir de ella, si solamente a interrumpir esta tortura.

      -¿Qué es lo que quieres, lo haré! !ay! !ay! !ay! !ay! ! Qué es lo que quieres, lo haré-e-e! !ay! !ay! !ay! !ay! - se desgañinaba con la voz tomada, asustando las avas y los jabalíes de los alrededores.

       Y el latigo continuaba de hincar aún largamente entonces a uno, luego a otro punto, y parecía que él azotará a ella a la muerte, y si es así, deje pasará más rápido. Tal pensamientos, acompañado de su grito histérico, no andaban suavemente, como de costumbre, pero se inflamaban y desaparecian como los rayos en la noche.

       He ahora él pasa la mano de cabellos, tañe las orejas. ¿Entonces, por qué ella grita? Inga se ha callado y prorrumpido en llantos. La cascada de lagrimas liberaba agradablemente de todos que es dolido y acumulado en alma, acumulado durante los seis años de esta vida sin iiorar, cuando comienzan a tragar quina las ofensas y el deplacer, simulando farisaicamente inmutables, por esta el alma se endurece, la mirada se apaga, cada fluslería se posa, acumulando para vejez como una carga pesada delpasado, por esta un hombre se hace una pelota, y no alegra a él más ni de las montañas, ni de los mares, ni de los bosques, ni de las albas y las puestas. Inga sollotaba a plena voz, mientas que el dolor, dejando, se transformaba en sensación agradable de limpiar. Así un bosque se purifica después del aguacero de tormenta ha pasado. Otra vez ella se convirtió en pequeña chica que estuvo dispuesta a ejecutar cualquier capricho de los padres crueles que inmediatamente acaban de corregir a ella y ella, estando llevada en un éxtasis infernal por el dolor cruel, prometió a ellos de obedecer en todas las cosas y suficientemente sincera, sin afectación.

       Una sensación agradable del alma y del cuerpo que se estremecían en sollozo, era reemplazado gradualmente en la vergüenza por su debilidad en comparación con las guerrilleras célebres, las primeras cristianas mártires y las víctimas de la inquisición.

      "Ellas no se habían sometido, pero yo acaba de subyugarse mi debido a simple azotaina. Ahora, es posible, él me jodrá o forzará me al sexo oral. Bueno, allá ellos! Así que me merezco. ¡arda Troya!"

       Una idea se le ocurríó con tímidos: "él está como un tipo viejo, pero no mal" Y esta idea era reprimida inmediatamente por todas las comunidades conocidas, donde tenía que comunicar últimamente, por su fachas burlescas que acaban de surgir en su imaginación.

     -Quieres vencer el dolor, pero usas un método incorrecto, - la voz ronca oyó. - yo te enseñara, moza, pero todo a su tiempo. Has muerto... has muerto no hoy y no aquí, sino mucho antes de que yo te he secuestrado. Ahora tú estás muerta, pero quiero hacerte viva y si la voluntad de Dios es por ésta, yo saldré con la suya!

      Él la miró amablemente y con entusiasmo y continuó:
    -A partir de ahora eres una moza forestal, mi compañera de bosque. Tú me obedecerás en todos los aspectos. ¡Yo te forzaré a obedecer! Debes estar conmigo más sincera y más franca que con ti misma eres, porque tú no conoces a ti misma. Sabes únicamente tuya imagen falsa. Tú has metido toda tuya esencia en subconsciencia y has creído que tú serías tal como todos los demás son. Y sin embargo Dios no ha creado las personas idénticas. En tierra no encontrarías un par de las personas idénticas así como no encontrarías dos huellas dactilares idénticas. Es más, las moscas idénticas no existen, sin decir acerca de la gente. En este caso, intenta de informarse ¿quién eres tú?
     -Me llamo Inga. Así mamá me ha titulado en honor una patinadora o una gimnasta, no recuerda, qué era una celebridad en aquella época.
     -Tú podías estar llamado, por ejemplo, Maria, Svetlana, Valentina, aún más Juan, si esta pasaba en prisión, tal casos existen, algún día yo te lo explicaré, así no esforzarse aprender una etiqueta que la gente había pegado en ti, pero conoce tuya propia esencia.
      Después de estas palabras una escena silenciosa se ha seguido. Él miraba a ella a la cara, y ella se ha desconcertado un poco, intentando de comprender lo que ella ha oído.
    -Yo soy tuyo señor, tuyo patrón. Yo soy tuyo maestro. Tú estás debajo de mi poder. ¿Quieres, te zurraré de nuevo, como lo estaba, hace quince minutos?
      Inga ha comenzado a inquietarse, los labios han iniciado de temblar, los ojos han iniciado de correr y ella ha caído de rodillas.
   -¡Eres mi maestro! ¡Eres mi señor! ¡Soy tuya compañera! ¡Soy tuya moza forestal! ¡Haré todos para ti! Haz como quieras con mío, pero suplico: sin tal dolor, sin tal crueldad! Ella ha palidecido y las lágrimas han aparecido en los ojos.
     -Ya sin embargo, esto depende sólo de ti. A pesar de todo, azotaré te cada mañana, pero un poco, para el orden que tú no te propases. A propósito, tú misma deberá pedirme sobre ello. Y ahora baja al riachuelo, lave, después estudiará el código de la conducta para cautiva. Es que ahora tú eres mi cautiva, - él reflexionó en algo. -Y tal vez, alguna vez, tú estarás agradecida me de todo corazón...
      Este día, ella estudiaba el código de la conducta para cautiva, qué estaba imprimido en una máquina, y su verdugo no la tocó más ya por el dedo.
      Y aquí ahora, ella estaba de pie delante de él, toda desnuda, volviendo de la espalda, qué estaba azotada, y él como un pintor examinaba el patrón rayado en su piel del cuerpo hermoso, esbelto y juvenil.

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El texto ruso original: https://www.proza.ru/2009/12/20/1217